Ciudad Fernández, SLP. — Productores agrícolas de la zona de La Ribera lanzaron un enérgico llamado de auxilio a las autoridades de seguridad ante la imparable ola de robos de cobre, que esta semana sumó una nueva víctima: la Asociación Agrícola del Barrio de Guadalupe.
En un reciente atraco denunciado a través de redes sociales, sujetos desconocidos desmantelaron por completo el transformador de dicha asociación para extraer el cableado y componentes de cobre, dejando las instalaciones eléctricas fuera de servicio y comprometiendo el riego de los cultivos.
El robo de este metal no solo representa una pérdida material por el costo del insumo en el mercado negro, sino que genera un efecto dominó de afectaciones económicas para los agricultores. La reparación de un transformador y la instalación de nuevos sistemas eléctricos implican gastos exorbitantes que muchas veces superan la capacidad financiera de los productores locales.
Sin suministro eléctrico, los pozos de riego quedan inhabilitados, lo que pone en riesgo la producción de alimentos y el sustento de decenas de familias que dependen directamente del campo en Ciudad Fernández.
A pesar de las constantes quejas, los habitantes de la zona de La Ribera señalan que los robos son "el pan de cada día". La falta de vigilancia efectiva ha permitido que los delincuentes operen con total impunidad en zonas despobladas donde se ubican los sistemas de bombeo.
"Nos esforzamos por mantener el suministro de energía para dispersar el agua y producir, pero estos golpes constantes nos están dejando sin nada", expresaron agricultores afectados.
Ante la gravedad de la situación, los productores han solicitado formalmente la intervención de las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno. La exigencia es clara: incrementar los recorridos de vigilancia nocturna y establecer puntos de control estratégicos para frenar el saqueo de infraestructura eléctrica que está estrangulando la economía rural de la región.