San Luis Potosí, SLP.- A unos días de la marcha por el Día Internacional de la Mujer, el centro histórico de San Luis Potosí comienza a transformarse. No se trata de un cambio estético, sino preventivo: estructuras que hoy forman parte del paisaje urbano serán retiradas o reforzadas con el objetivo de evitar incidentes durante la movilización.
El vocero de la Arquidiócesis, Tomás Cruz Perales, informó que, por sugerencia de Protección Civil, serán desmontados los andamios colocados frente a la iglesia de La Compañía, inmueble que actualmente se encuentra en rehabilitación y que colinda con el Edificio Central de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. La decisión —explicó— busca impedir que alguien intente subir a las estructuras o retirarlas, lo que podría derivar en un accidente.
En paralelo, la propia universidad inició la colocación de protecciones en la fachada de su edificio histórico para evitar intervenciones durante la protesta. Cruz Perales consideró válida la medida y recordó que acciones similares se han implementado en otras ciudades del país, como ocurre con el resguardo del Palacio Nacional en la capital mexicana. “Otros pueden prevenir y buscar protección, tanto para los inmuebles como para las personas; creo que no tienen una dedicatoria, simplemente es algo que desgraciadamente hay que hacer”, señaló.
El antecedente inmediato pesa: en años anteriores, grupos de laicos acudieron por iniciativa propia para intentar evitar pintas en el templo. El sacerdote aclaró que no fue una instrucción del obispo y dijo desconocer si volverán a presentarse. Lo que sí dejó claro es el deseo de evitar tensiones: “Tampoco queremos una confrontación entre grupos lo que deseamos es que estemos en paz”, expresó.
Mientras tanto, la restauradora encargada de los trabajos ha pedido respeto al inmueble, subrayando que la intervención requiere dedicación y cuidado. Así, entre la exigencia social que toma las calles y la intención institucional de blindar edificios, la ciudad se prepara para un 8M donde el reto no solo será escuchar las voces que marchan, sino garantizar que la jornada transcurra sin riesgos ni confrontaciones.