Las Asociación Nacional del Rifle (NRA) y otros grupos defensores de las armas de fuego en EE.UU. han cargado contra mensajes brindados por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, que justifican la muerte, el sábado, de un hombre a manos de agentes federales en Mineápolis por el hecho de que portara una pistola.
En su perfil de X, la NRA, el grupo de presión más importante de EE.UU. a la hora de defender el derecho a la tenencia de armas, replicó al comentario de un fiscal del Gobierno Federal pidiendo una «investigación exhaustiva» del suceso.
«Si te acercas a las fuerzas del orden con un arma, existe una alta probabilidad de que estén legalmente justificados para dispararte», escribió en Bill Essayli, fiscal auxiliar en el Distrito Central de California, a lo que la asociación replicó que «las voces públicas responsables deberían esperar a que se realice una investigación exhaustiva, en lugar de hacer generalizaciones y demonizar a ciudadanos que cumplen la ley».
Otras organizaciones como la Coalición de Propietarios de Armas de Minnesota y la Asociación Nacional por los Derechos de las Armas (NAGR) han criticado también lo dicho en televisión el domingo por el director del FBI, Kash Patel.
«No se puede llevar un arma de fuego cargada con varios cargadores a cualquier tipo de protesta. Es así de simple. No tienes derecho a infringir la ley», dijo Patel en una entrevista con Fox News.
El sábado varios agentes de inmigración causaron la muerte de Alex Pretti, enfermero de 37 años, de varios disparos.
El Departamento de Seguridad Nacional, encargado de las operaciones migratorias, ha asegurado que Pretti trató atacar a los agentes y de blandir su arma, pese a que los múltiples vídeos contradicen esa versión, ya que muestran al hombre protegiendo a dos mujeres de los empujones y del gas pimienta de los agentes, que se echan encima suyo y le requisan su arma para, a continuación, dispararle por la espalda cuando yace en el suelo.
La muerte de Pretti supone el segundo incidente de este tipo en menos de tres semanas en Mineápolis, donde el pasado 7 de enero una mujer, Renee Good, murió a causa de los disparos de un funcionario de inmigración.
Las redadas a gran escala contra migrantes en Mineápolis fueron ordenadas por el Gobierno de Trump a principios de enero, cuando el documental de un ‘youtuber’ conservador puso de nuevo en el foco los casos de fondos federales malversados por guarderías gestionadas por miembros de la comunidad somalí.