Organizaciones civiles llamaron a reforzar el sistema de etiquetado frontal de advertencia nutricional, vigente en México desde 2020, para establecer claramente la obligación de colocar los sellos y leyendas en lugares visibles y con tamaños adecuados e incorporando alertas claras sobre el uso de colorantes sintéticos.
En el marco de la consulta pública del proyecto de modificación de la norma oficial mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, abierta en diciembre por la Secretaría de Economía, integrantes de la Alianza por la Salud Alimentaria remarcaron la importancia de la participación ciudadana en el proceso de mejora regulatoria de lo que consideran una de las políticas de salud pública y protección al consumidor más relevantes del País.
En rueda de prensa, Ana Larrañaga, investigadora de El Poder del Consumidor (EPC), indicó que el actual sistema de etiquetado frontal ha empezado ya a tener efectos significativos en la modificación de la conducta alimentaria de la población, así como en la reducción del consumo de nutrientes críticos en productos procesados y ultraprocesados.
Además, destacó, cuenta con un altos niveles de comprensión y aprobación entre la población.
"Desde su implementación en 2020 se ha observado una reducción promedio de 120 kilocalorías por persona por día, que puede sonar poco, pero a nivel nacional es una reducción calórica muy significativa y proviene particularmente de productos con sellos y de nutrimentos críticos como azúcares y grasas", señaló.
También se ha registrado, indicó, la reformulación de diversos productos para reducir su contenido de azúcares, grasas saturadas y sodio.
Sin embargo, advirtió, persisten malas prácticas por parte de productores de alimentos y bebidas, que incluyen el ocultamiento de información a los consumidores al colocar los sellos en lugares poco visibles y con un tamaño que dificulta su lectura.
"Estas prácticas no están adecuadamente cubiertas por la normativa vigente y limitan el derecho de las personas consumidoras a recibir información clara en el punto de venta", subrayó.
Llamó a seguir los ejemplos de Colombia y Argentina, donde la ubicación de los sellos y el tamaño mínimo de las advertencias está claramente establecido en la normatividad.
Y siguiendo el modelo de la Unión Europea, planteó, se recomienda que los productos que contengan colorante sintéticos porten una leyenda de advertencia, puesto que se han identificado diversos efectos adversos por su consumo, especialmente entre los niños.
Javier Zúñiga, abogado de EPC, invitó a participar en la consulta sobre la NOM 051 a través del sitio etiquetadosclaros.org/consulta, antes del cierre oficial del período para hacerlo el próximo 3 de febrero.
"A través de esta plataforma, se facilita el envío de opiniones y se hace un llamado directo a las autoridades para fortalecer la NOM-051 y evitar el ocultamiento de información en los productos", resaltó.