San Luis Potosí, SLP.- El Parque Juan H. Sánchez, mejor conocido como el Parque de Morales, ha sido por décadas un referente histórico y natural de la capital potosina. Sin embargo, en los últimos años, el deterioro y la falta de mantenimiento han marcado la imagen de este icónico espacio, lo que ha generado críticas y señalamientos entre las autoridades estatales y municipales.
El gobernador del estado, Ricardo Gallardo Cardona, aseguró recientemente que su administración ha iniciado trabajos de rehabilitación en el Parque de Morales, pero responsabilizó al Ayuntamiento de San Luis Potosí del abandono en el que se encuentra el sitio. En respuesta, el alcalde Enrique Galindo Ceballos negó estas acusaciones y defendió el trabajo del municipio en el mantenimiento del parque.
“Yo nunca he desconocido la responsabilidad que tenemos con el Parque de Morales. No necesitamos que nos digan lo que debemos hacer, porque estamos cumpliendo con nuestras obligaciones. Nuestras acciones están documentadas y disponibles en redes sociales”, sostuvo Galindo Ceballos, refiriéndose a las intervenciones ambientales que el municipio ha realizado en el parque.
No obstante, el alcalde reconoció que persisten problemas estructurales graves, como el caso de la planta de tratamiento de aguas residuales del parque, que, el alcalde reveló, nunca ha funcionado desde su instalación. Esta situación incrementa el riesgo de contaminación en el agua y, un diagnóstico solicitado por el Ayuntamiento, su reparación tendría un costo de entre cuatro y cinco millones de pesos.
“Mandé a hacer un diagnóstico para reparar la planta de tratamiento que nunca ha operado. Repararla costará varios millones de pesos, pero creo que vale la pena por el parque. Mientras tanto, seguimos con acciones como el riego constante con pipas y convocatorias ciudadanas para recuperar el espacio”, detalló Galindo.
El deterioro del Parque de Morales es evidente, árboles secos en riesgo de caer, fuentes inactivas, fauna en condiciones vulnerables y zonas recreativas deterioradas. A pesar de los esfuerzos municipales, las limitaciones presupuestales y legales han obstaculizado una restauración integral. Además, amparos promovidos por grupos ciudadanos han frenado ciertas obras, dejando en el aire el destino del parque.
La comunidad potosina espera que más allá de los señalamientos entre los distintos niveles de gobierno, se logre una solución efectiva para rescatar este espacio histórico y devolverle la vida que por años lo caracterizó como uno de los pulmones verdes más importantes de la ciudad.