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Todo sobre la organización de las Barras Bravas

Discovery | 30 Mayo 2014 | 13:19

La pasión por el fútbol no conoce fronteras. Los barras bravas, tampoco. Para adentrarte en este singular mundo de deporte, violencia, aliento y fanatismo tenemos este artículo.

Dentro del abanico que conforma la proliferación de estos conjuntos, un fenómeno se destaca por su singularidad organizativa: Hinchadas Unidas Argentinas. El mismo nació como una ONG en 2009, con el objetivo de erradicar la violencia en el fútbol argentino. Formada por hinchas de 43 clubes de las distintas divisiones, esta iniciativa buscó transformarse en un espacio común que demostrara el orden que gozaba el deporte argentino por excelencia (propósito que no se vio cristalizado en los hechos).

Uno de los episodios más resonantes protagonizado por esta ONG fue en 2010, cuando un contingente de casi 300 hinchas viajó hasta el Mundial de Sudáfrica. La experiencia en tierras africanas no fue para nada idílica y dejó un saldo de 31 barras deportados y otros 42 advertidos por las fuerzas de seguridad en Johannesburgo. El problema: algunos de los integrantes que viajaron a través de HUA tenían condenas vigentes o portaban antecedentes penales. Con el tiempo, HUA  perdió el protagonismo en el escenario local ante las reiteradas agresiones vividas en el plano de los torneos locales. Sin embargo, la inminente llegada de una nueva Copa del Mundo le dio un nuevo aliento de vida.

HUA cambió su fisonomía y la magnitud de sus pretensiones para Brasil 2014. Ahora está conformada por integrantes de 38 hinchadas de las categorías bajas del fútbol argentino -también conocidas como el ascenso- y son 650 personas las que pretenden viajar a tierras brasileras a comienzos de junio bajo este marco.

Para evitar los desajustes ocurridos en Sudáfrica, los miembros de esta organización reclamaron ante la AFA -institución que regula al fútbol en la Argentina- la garantía de entradas y protección tras el pedido de datos por parte de la justicia brasilera. Débora Hambo, abogada de HUA, se sumó a este pedido, alegando que HUA “es una entidad que hace seis años está trabajando para que la violencia se escape de las canchas, que tiene como objetivo pacificar al fútbol”. Curiosamente, la situación es similar a la de 2010: varios de sus integrantes tienen antecedentes o problemas legales en curso.

Este fenómeno ya trascendió la frontera argentina y quien también le dio aliento a HUA fue Giba, el líder de la barra de Inter de Porto Alegre, al confirmar que les garantizará hospedaje y 200 entradas por encuentro a sus miembros.

Qué pasará con esta organización en el Mundial aún es un misterio. La verdad se sabrá en algunos días cuando comiencen las movilizaciones hacia tierras cariocas. Brasil recibirá a cerca de medio millón de fanáticos para alentar a sus correspondientes selecciones. Es probable que también cuente con el desafío de tener a HUA, la barra brava más organizada del mundo.

El fenómeno de las barras bravas organizadas no es exclusivo de un sólo país. Si bien el caso de Hinchadas Unidas Argentinas es único porque se trata de una organización amparada por el Estado, son muchos los equipos que tienen hinchadas organizadas.

El equipo italiano Lazio tiene a los Irriducubili, un grupo de aliento y choque institucionalizado. Su influencia no se limita al canto desde las tribunas: se los ha vinculado a casos de extorsión, presiones a la hora de comprar o vender jugadores y encuentros poco felices con los jugadores. Esto es polémico, pero los sentimientos fascistas que sostienen estos barras bravas se llevan gran parte de la controversia.

Polonia, por su parte, ha vivido una proliferación de agrupaciones similares en el arco futbolístco en las últimas décadas. La violencia y las irrupciones de los hinchas se han agravado tanto en el último tiempo que hubo quienes compararon la situación con la que vivió Inglaterra en los ’70s y ’80s con sus hooligans. Antes de Alemania 2006, había fanáticos polacos que pretendían viajar a tierras germanas para enfrentarse a otros hinchas en peleas arregladas de antemano. Ante semejantes muestras de violencia, el Gobierno se vio obligado a tomar varias medidas para paliar la situación en la Eurocopa que se organizó en 2012.

Las barras bravas incluso podrían llegar a materializarse en el incipiente fútbol estadounidense. El gen lo depositaron los fanáticos del West Ham inglés cuando visitaron Ohio, en el marco de un amistoso que el equipo jugó contra el Columbus Crew, en 2008. ¿Qué pasó? Las facciones más radicales de ambos clubes tuvieron un encuentro inesperado durante el entretiempo. Hubo violencia y un sólo arresto, pero el hecho resultó un puntapié inicial. Fruto de aquel episodio, hoy la facción más ruda de la hinchada del Columbus Crew es conocida como Hudson Street Hooligans. “Es una agrupación para los hinchas más reaccionarios”, afirman en su manifiesto.

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