Aunque se trata de situaciones poco frecuentes, el futbol, al ser un deporte de contacto, no está exento de riesgos. En ocasiones, una disputa por el balón o un choque entre jugadores puede provocar lesiones de extrema gravedad, especialmente cuando están involucradas zonas delicadas como la cabeza, el pecho o el abdomen.
El caso más reciente es el de Jesús de Miguel, quien falleció el 3 de noviembre de 2026, luego de sufrir un fuerte choque con el portero Jesús Owono durante un encuentro frente al Andorra.
Sin embargo, no es el único episodio de este tipo que ha conmocionado a los aficionados a lo largo de los años.
A continuación, algunos de los casos que marcaron al futbol internacional:
José Antonio Gallardo (1987): el portero del Málaga chocó con el delantero Baltazar durante un partido ante el Celta. Aunque recibió el alta hospitalaria, posteriormente sufrió una hemorragia cerebral y falleció el 15 de enero.
Serhiy Perkhun (2001): el guardameta ucraniano del CSKA Moscú protagonizó un choque de cabeza con Budun Budunov, del Anzhi. Entró en coma y falleció el 28 de agosto, a los 23 años.
Hrvoje ?usti? (2008): el futbolista croata del Zadar golpeó su cabeza contra un muro de hormigón ubicado junto al terreno de juego durante un partido. Falleció el 3 de abril.
Jumadi Abdi (2009): el jugador indonesio del Persiba Balikpapan perdió la vida después de sufrir una grave lesión durante un encuentro.
Akli Fairuz (2014): el delantero indonesio recibió una patada en el abdomen. Las lesiones internas y los daños en la vejiga terminaron provocando su fallecimiento.
Choirul Huda (2017): el portero del Persela Lamongan sufrió un choque con otro futbolista y falleció después de ser trasladado al hospital.
Sofiane Loukar (2021): el jugador argelino sufrió un traumatismo craneal al disputar un balón aéreo. Aunque regresó al terreno de juego, se desplomó minutos después y perdió la vida.
Otros casos que también conmocionaron al mundo del deporte fueron los de Antonio Puerta y Dani Jarque. Sin embargo, sus fallecimientos estuvieron relacionados con problemas cardíacos y no con golpes recibidos durante un partido.