Los Tampa Bay Rays se negaron a ceder en su propio terreno. En un choque no apto para cardíacos que se extendió a doce episodios, los Rays vinieron de atrás en la parte baja de la entrada 12 para dejar sobre el terreno a los Milwaukee Brewers y evitar la barrida, colocando la Serie Mundial 3-1.
Con el marcador en contra en el doceavo capítulo, Jonny DeLuca se vistió de héroe al conectar un sencillo oportuno que mandó a Jordan Hicks a la registradora para empatar dramáticamente la pizarra 3-3. Sin darle respiro al relevo visitante, Macintosh Williamson pegó la línea del triunfo para que Nick Fortes cruzara el plato con la carrera de la victoria, desatando la locura en el Tropicana Field.
Tampa Bay mantiene viva la esperanza en la Bahía y obliga a la celebración de un Quinto Juego este miércoles en Florida, donde buscarán apretar aún más la lucha por el título de las Grandes Ligas.