El delantero mexicano Armando ‘Hormiga’ González se convirtió en el protagonista del encuentro entre Olympiacos y Sparta Praga, al marcar el gol que rompió el empate sin anotaciones y encaminó la victoria del conjunto griego en un partido cerrado, con pocas oportunidades claras durante la primera mitad.
El atacante ingresó al terreno de juego al minuto 62 y necesitó poco más de 15 minutos para marcar la diferencia, aprovechando una de las oportunidades más claras de su equipo.
El Sparta Praga comenzó con mayor iniciativa y buscó generar peligro desde los primeros minutos. Sin embargo, Olympiacos logró equilibrar el trámite y, con el paso del tiempo, tomó el control del encuentro.
El conjunto local comenzó a acumular llegadas, especialmente por las bandas, aunque le faltó precisión en el último toque. Martins y Remo Freuler tuvieron oportunidades para abrir el marcador, mientras que Retsos desperdició una ocasión importante al rematar por encima de la portería durante el tiempo añadido de la primera mitad.
Pese a la insistencia de los griegos, ambos equipos se fueron al descanso sin anotaciones.
Para la segunda parte, Olympiacos mantuvo la presión y comenzó a generar peligro mediante tiros de esquina y aproximaciones constantes al área rival.
Al minuto 62, el técnico decidió darle entrada a Armando González, quien sustituyó a Yaremchuk con la misión de aportar mayor presencia ofensiva.
La modificación rindió frutos al 77’. Después de una gran jugada por la banda derecha, el balón llegó al delantero mexicano, quien definió con un remate cruzado para vencer al guardameta y marcar el 1-0.
El tanto desató la celebración del Olympiacos y convirtió a la ‘Hormiga’ en el héroe de una noche en la que las oportunidades claras habían escaseado.
Con la ventaja en el marcador, Olympiacos tuvo que resistir los últimos intentos del conjunto visitante. Al minuto 86, Sparta Praga estuvo cerca de igualar después de una serie de rebotes dentro del área, pero la defensa local logró multiplicarse para evitar la anotación.
En los minutos finales, Martins recibió una tarjeta amarilla y el árbitro agregó tres minutos de compensación. Sparta Praga buscó aprovechar sus últimas oportunidades, pero Olympiacos mantuvo la ventaja hasta el silbatazo final.