El mundo del boxeo está de luto tras el fallecimiento de Wilfredo “Bazooka” Gómez, histórico pugilista puertorriqueño que murió a los 69 años. Considerado uno de los máximos exponentes del boxeo de Puerto Rico, dejó una huella imborrable gracias a su poder de nocaut y sus campeonatos mundiales en tres divisiones.
La noticia fue confirmada por su hijo, Wilfredo Gómez Jr., quien informó que el excampeón falleció la noche del sábado 10 de octubre, después de permanecer aproximadamente dos semanas hospitalizado por complicaciones respiratorias.
Conocido como “Bazooka” por su contundente pegada, Gómez construyó una carrera extraordinaria. Conquistó títulos mundiales en peso supergallo, pluma y superpluma, además de establecer una marca histórica de 17 defensas consecutivas de su campeonato supergallo ganadas por nocaut.
Su trayectoria profesional terminó con un récord de 44 victorias, tres derrotas y un empate, con 42 triunfos por la vía rápida. En 1995 ingresó al Salón de la Fama Internacional del Boxeo, reconocimiento a su legado dentro del pugilismo mundial.
Uno de los episodios más recordados de su carrera fue su enfrentamiento con el mexicano Salvador Sánchez, el 21 de agosto de 1981, en Las Vegas. Gómez llegó invicto y como campeón supergallo, pero Sánchez se impuso por nocaut técnico en el octavo asalto, en una pelea que quedó grabada en la historia del boxeo.
El puertorriqueño esperaba una revancha, pero esta nunca pudo concretarse debido al fallecimiento de Sánchez en un accidente automovilístico en agosto de 1982.
La muerte de Wilfredo Gómez representa una pérdida para el deporte internacional. Su legado permanece como símbolo de una época dorada del boxeo y de una rivalidad entre México y Puerto Rico que dejó combates inolvidables para los aficionados.