José Mourinho decidió no presentarse a la conferencia de prensa posterior a la victoria del Real Madrid por 1-0 ante el Villarreal, en un partido que terminó marcado por la polémica arbitral y la expulsión de Vinícius Jr.
El técnico portugués prefirió mantenerse al margen de los medios de comunicación para evitar declaraciones que pudieran ocasionarle una sanción y dejarlo fuera de los próximos compromisos del conjunto merengue.
De acuerdo con información de Marca, Mourinho habría explicado su decisión con una frase contundente: “No voy a hablar porque quiero sentarme en el banquillo ante el Sevilla y el Barcelona”.
La molestia del entrenador estaría relacionada con las decisiones del árbitro Isidro Díaz de Mera durante el encuentro disputado en el Santiago Bernabéu. Uno de los momentos más polémicos ocurrió al minuto 72, cuando Vinícius Jr. marcó un gol que posteriormente fue anulado por el VAR, luego de que las imágenes mostraran que el brasileño había jalado del cabello a Nathan Saliba.
Además de la anulación, el atacante recibió una tarjeta roja, una decisión que provocó el descontento de los jugadores y el cuerpo técnico del Real Madrid.
La situación se suma a las diferencias que el club ha mantenido con el arbitraje en partidos recientes, incluido el derbi frente al Atlético de Madrid, que también generó un cruce de declaraciones entre representantes del conjunto blanco y el presidente de LaLiga, Javier Tebas.
Con su ausencia ante los medios, Mourinho evitó pronunciarse públicamente sobre las decisiones arbitrales y buscó reducir el riesgo de recibir un castigo que pudiera afectar su presencia en el banquillo durante los próximos encuentros.
El Real Madrid ahora deberá concentrarse en sus siguientes compromisos de LaLiga, con el Sevilla y el Barcelona como sus próximos rivales, mientras continúa la polémica por lo ocurrido ante el Villarreal.