Kyle Juszczyk ganó la apelación contra la multa que recibió por su particular festejo con los 49ers de San Francisco, y la NFL decidió modificar su criterio para permitir celebraciones en las que los jugadores simulen beber una bebida.
El fullback había sido sancionado con 29 mil 852 dólares por dos infracciones después de celebrar un par de recepciones durante la victoria de San Francisco sobre Miami en la Semana 2. Juszczyk realizó el gesto de beber mientras los aficionados gritaban “Juice!”, en referencia a su apodo.
La NFL había considerado inicialmente que el movimiento podía interpretarse como una imitación de beber cerveza y que entraba dentro de las celebraciones consideradas de mal gusto. Sin embargo, Juszczyk argumentó que el festejo representaba precisamente su apodo y que llevaba años realizándolo de la misma manera.
Después de que el jugador ganara su apelación, la liga y la NFLPA emitieron una declaración conjunta para aclarar qué tipo de celebraciones estarán permitidas. A partir de ahora, los gestos que simulen beber una bebida no serán considerados una infracción ni provocarán una sanción.
La NFL mantendrá prohibidas las celebraciones que representen violencia, armas, drogas, señales relacionadas con pandillas o actos de carácter sexual. Además, cuando una celebración se encuentre en una zona considerada “gris”, los jugadores recibirán primero una advertencia antes de ser sancionados.
El cambio llega después de que la liga impusiera 21 multas durante las primeras tres semanas de la temporada por celebraciones ilegales o gestos considerados obscenos, con un monto superior a los 300 mil dólares. Todas esas sanciones fueron apeladas, de acuerdo con el presidente de la NFLPA, JC Tretter.
Para Juszczyk, la decisión también representa el respaldo a un festejo que se convirtió en una de sus características durante su etapa con San Francisco. El jugador lleva 10 temporadas con los 49ers y ha sido seleccionado al Pro Bowl en 10 ocasiones.
Con la nueva aclaración de la NFL, el festejo de “Juice” podrá continuar en los partidos sin que Juszczyk tenga que preocuparse por recibir otra multa por simular que toma una bebida después de una jugada importante.