Los Dodgers de Los Ángeles y los Braves de Atlanta arrancaron su Serie Divisional de la Liga Nacional bajo condiciones poco habituales para un partido de postemporada, con temperaturas cercanas a los 38 grados Celsius en el Dodger Stadium.
El Juego 1 comenzó a las 13:00 horas locales con una temperatura de 100 grados Fahrenheit, equivalente a 37.8 grados Celsius, mientras que el pronóstico apuntaba a alcanzar los 101 grados durante el encuentro. Se trató de uno de los partidos de playoffs más calurosos disputados en el estadio desde 2017.
La temperatura más alta registrada durante un juego en el Dodger Stadium es de 103 grados Fahrenheit. La primera ocasión ocurrió el 24 de octubre de 2017, durante el primer juego de la Serie Mundial contra Houston, mientras que el registro volvió a igualarse en septiembre de 2024.
Mientras los Braves realizaron su práctica de bateo bajo el intenso sol, los Dodgers optaron por permanecer dentro de sus instalaciones antes del encuentro.
“Recuerden que somos de Atlanta. No es un factor tan importante”, comentó Walt Weiss, manager de Atlanta, quien restó importancia a las condiciones climáticas.
Del lado de Los Ángeles, el manager Dave Roberts reconoció que el calor representaba un reto, especialmente para los pitchers y el catcher Will Smith, por lo que el equipo tendría que prestar especial atención a la hidratación.
Las autoridades del estadio también reforzaron las medidas para enfrentar las altas temperaturas. Equipos médicos permanecieron atentos ante posibles casos de deshidratación o golpes de calor, mientras que los aficionados recibieron recomendaciones para utilizar gorra, protector solar y mantenerse hidratados.
El clima también modificó la experiencia de los aficionados, ya que algunas zonas del estadio lucieron con poca gente antes del primer lanzamiento debido a las altas temperaturas.
Con el pronóstico de una ola de calor que mantendría las temperaturas entre 10 y 15 grados por encima de lo habitual durante varios días en Los Ángeles, Dodgers y Braves no solo tendrán que preocuparse por su rival en el diamante, sino también por las condiciones en las que se disputará esta serie de postemporada.