San Diego volvió a hacerlo. Los San Diego Padres superaron con autoridad a los Chicago Cubs en la Ronda de Comodines y aseguraron su lugar en la Serie Divisional de la Liga Nacional, donde se medirán ante los Milwaukee Brewers en una nueva prueba de fuego en la postemporada 2026 de las Grandes Ligas.
El conjunto californiano fue ampliamente superior en todos los rubros del juego durante una serie corta marcada por la tensión, el dominio desde el mampuesto y la capacidad de responder en los momentos de mayor exigencia.
La gran clave para San Diego estuvo en la ejecución de su cuerpo de lanzadores, que maniató por completo a los maderos estelares de Chicago. Los pitchers frailes dejaron en blanco a Pete Crow-Armstrong —uno de los principales candidatos al JMV de la Liga Nacional— al retirarlo en sus siete turnos al bate, incluyendo cuatro ponches y solo un boleto concedido.
Misma suerte corrió el veterano Alex Bregman, dos veces campeón de la Serie Mundial con Houston Astros, quien tampoco pudo responder al irse de 8-0 con cuatro ponches.
"Nada de esto se siente bien. Me siento bastante decepcionado conmigo mismo... está claro que no contribuí", declaró Crow-Armstrong tras la eliminación. Por su parte, Bregman fue contundente: "Horrible. El objetivo es ganar y no jugamos lo suficientemente bien para lograrlo".
En el apartado ofensivo, la respuesta de las estrellas de San Diego fue inmediata. Fernando Tatis Jr. y Manny Machado se combinaron para remolcar tres carreras, anotar cinco, batear dos cuadrangulares y un doblete en dos encuentros, registrando un promedio colectivo de .357.
Con este triunfo, los Padres cobraron revancha de la eliminación sufrida ante los propios Cubs la temporada pasada. Ahora, el desafío será mayor frente a los Milwaukee Brewers, el equipo con la mejor marca de toda la MLB en la fase regular.
"No podríamos haberlo escrito mejor, pero aún tenemos mucho trabajo por hacer", concluyó el mánager Craig Stammen con la mira puesta en el inicio de la Serie Divisional.