Rafael Márquez comenzará su etapa como entrenador de la Selección Mexicana con una diferencia importante respecto a Javier Aguirre y Miguel Herrera: no adelantará las alineaciones antes de los partidos.
Durante su conferencia de prensa previo al duelo ante Colombia, el nuevo estratega del Tri incluso bromeó sobre la costumbre de conocer el once inicial con anticipación.
“¿Dónde está David Medrano?”, preguntó entre risas, antes de dejar clara su postura.
“No soy el Vasco. Yo soy quien soy, así que bueno, no soy de los que da un adelanto, ya lo verán ustedes”, declaró Márquez.
El técnico también pidió paciencia para comenzar a plasmar su propia idea de juego, debido al poco tiempo que tendrá para trabajar con los futbolistas. Por ahora, explicó que mantendrá parte de lo que se venía haciendo bajo la dirección de Aguirre.
“Con tan poco tiempo, y como lo mencioné en la presentación, la base va a ser un poco de lo que vimos en el Mundial”, señaló.
Márquez explicó que buscará incorporar nuevos conceptos poco a poco, además de mejorar aspectos individuales y colectivos conforme tenga más tiempo de trabajo con el equipo.
Su primer partido como entrenador de México será este sábado 26 de septiembre ante Colombia en el M&T Bank Stadium de Baltimore, como parte de una serie de encuentros que también contempla duelos ante Perú, Estados Unidos y Chile.
Otro de los temas que enfrentó Márquez en conferencia fue la salida de Pol Lorente, preparador físico que formaba parte de su cuerpo técnico y que posteriormente se incorporó al proyecto de Javier Aguirre en el Valencia.
Aunque evitó profundizar en la situación, Márquez dejó entrever su molestia al ser cuestionado sobre la partida del integrante de su equipo.
“Lo único que te puedo decir es que les deseo mucha suerte. Estoy muy agradecido con ellos, aprendí muchísimo de Javier y sé que van a tener mucho éxito ahí”, comentó.
De esta manera, Rafael Márquez comienza su nueva etapa al frente del Tri con la intención de mantener parte del trabajo anterior, pero también con decisiones propias, entre ellas mantener en secreto sus alineaciones hasta el momento de los partidos.