El encuentro comenzó con ambos equipos intentando tomar la iniciativa, pero bastaron solo cinco minutos para que Joel Pohjanpalo abriera el marcador con un remate certero dentro del área. La superioridad finlandesa se tradujo rápidamente en más anotaciones; al 14', Adrian Svanbäck amplió la ventaja con un cabezazo, y al 33' Benjamin Källman puso el 0-3 con el que concluyó la primera mitad.
Para la segunda parte, la tónica del partido no cambió. Al minuto 50, Leo Walta firmó el cuarto con un disparo desde fuera del área a la escuadra. Las cosas se complicaron aún más para los locales al minuto 54, cuando Alessandro Golinucci vio la tarjeta roja directa, dejando a San Marino con diez elementos.
Con superioridad numérica y un rival anímicamente disminuido, Finlandia continuó generando llegadas. Leo Walta consiguió su doblete al 55' (0-5), Joel Pohjanpalo replicó la dosis al 79' con una gran definición (0-6) y, finalmente, el propio Pohjanpalo redondeó la noche perfecta al convertir un penalti al minuto 88 para concretar el definitivo 0-7.