La llegada de José Mourinho al banquillo del Real Madrid prometía elevar la intensidad y disciplina del conjunto merengue, pero una estadística después de las primeras siete jornadas de LaLiga pone al equipo en el centro de las críticas.
De acuerdo con datos de Sofascore, el Real Madrid es el equipo que menos distancia recorre por partido en el campeonato español, con un promedio de 83.46 kilómetros.
La cifra coloca al conjunto blanco aproximadamente 10 kilómetros por debajo de la media de LaLiga y muy lejos de otros equipos como Barcelona y Elche.
La diferencia más llamativa aparece al comparar al Real Madrid con el Barcelona. El conjunto azulgrana registra un promedio de 104.64 kilómetros por partido, más de 21 kilómetros por encima de los dirigidos por Mourinho.
El equipo que ocupa el primer lugar en esta estadística es el Elche, con una media de 105.61 kilómetros recorridos por encuentro.
Aunque recorrer una mayor distancia no necesariamente significa jugar mejor, el dato resulta significativo para un Real Madrid que ha mostrado problemas de intensidad durante las primeras jornadas del campeonato.
La situación volvió a quedar expuesta en el reciente derbi frente al Atlético de Madrid, encuentro que terminó con derrota merengue por 2-1 en el Metropolitano.
Los 83.46 kilómetros por partido colocan al Real Madrid en el último lugar de LaLiga en cuanto a distancia recorrida.
El Atlético de Madrid, su rival de la capital española, aparece bastante más arriba con un promedio de 88.45 kilómetros, mientras que Barcelona supera ampliamente la barrera de los 100 kilómetros por encuentro.
La diferencia entre los equipos puede estar relacionada con diferentes estilos de juego, posesión, ritmo de los partidos y características de cada plantilla. Por ello, la estadística por sí sola no determina el rendimiento de un equipo.
Sin embargo, en el caso del Real Madrid, el dato adquiere relevancia debido a las dudas que ha generado su desempeño en los primeros partidos de la temporada.
El registro de distancia recorrida coincide con una percepción que se ha instalado alrededor del equipo: al Real Madrid le ha faltado intensidad y continuidad en diferentes momentos de los partidos.
La situación resulta especialmente llamativa bajo la dirección de Mourinho, entrenador que históricamente ha colocado la disciplina táctica y el esfuerzo colectivo entre las características de sus equipos.