El PGA Tour no contempla implementar un programa de reincorporación para permitir que los golfistas del circuito LIV Golf regresen a las competencias estadounidenses. Así lo confirmó Brian Rolapp, comisionado de la organización, descartando un escenario similar al que aprovechó Brooks Koepka a principios de este año.
Las declaraciones del directivo se dieron durante una conferencia virtual, una semana después de que LIV Golf solicitara acogerse al Capítulo 11 de la ley de bancarrotas en Nueva Jersey. Rolapp enfatizó que la responsabilidad y la disciplina se mantendrán como principios fundamentales dentro de la estructura del PGA Tour.
"En cuanto a nuestra situación actual, no estamos contemplando un programa de reincorporación de miembros como el que se vio en enero", afirmó Rolapp durante la presentación del sistema de dos niveles que el circuito planea implementar para la temporada 2028. El comisionado subrayó que las decisiones de la junta ejecutiva están orientadas al beneficio a largo plazo de la institución.
La bancarrota de LIV Golf deja en incertidumbre el panorama profesional de figuras internacionales como Jon Rahm y Bryson DeChambeau. Ambos campeones de majors figuran como los principales acreedores sin garantía dentro del proceso judicial, con deudas pendientes por cobrar que superan los cinco millones de dólares cada uno.
El caso de Brooks Koepka sirvió como antecedente reciente. El ex número uno del mundo abandonó LIV Golf en diciembre y aprovechó una ventana temporal en enero para reincorporarse al PGA Tour. Sin embargo, el regreso le significó renunciar por cinco años a su participación en el Programa de Capital para Jugadores, lo que representa un impacto económico estimado entre 50 y 85 millones de dólares.
El declive de LIV Golf se aceleró desde que el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), propietario del 100% del capital del circuito, anunciara el recorte total de su financiamiento tras considerar que la inversión ya no se alineaba con sus objetivos estratégicos. La organización busca reestructurar su deuda para intentar reanudar operaciones hacia 2027.