Cambio de mando definitivo en Stamford Bridge. Todd Boehly y Mark Walter vendieron la totalidad de sus participaciones accionarias en el Chelsea Football Club, cediendo el control absoluto de la institución a la firma de inversión Clearlake Capital.
Boehly, quien figuró como la cara pública del consorcio desde la adquisición del club en 2022 tras la salida forzada del magnate ruso Roman Abramovich, deja de forma inmediata su cargo como presidente directivo. Por su parte, Walter concreta su segunda desinversión deportiva de alto perfil en semanas recientes, tras desprenderse de sus acciones en Los Angeles Lakers.
Antes del movimiento, Clearlake ostentaba el 61.5% de la propiedad, mientras que Boehly, Walter y el empresario suizo Hansjorg Wyss poseían un 12.8% cada uno. Con la transacción, la firma estadounidense consolida el dominio total sobre la entidad, confirmándose que Wyss se mantendrá como socio minoritario dentro del grupo de inversores.
A través de un comunicado oficial, Behdad Eghbali y José E. Feliciano, cofundadores de Clearlake, agradecieron la labor de Boehly durante el periodo de transición y aseguraron que la estrategia operativa del club mantendrá su curso sin alteraciones inmediatas en la gestión diaria.
"Ha sido un honor servir como presidente del Chelsea. Agradezco al equipo directivo, a los entrenadores, jugadores y a la afición por respaldar el proyecto. Estoy seguro de que el club se encuentra bien posicionado para seguir teniendo éxito bajo el liderazgo de Clearlake", expresó Boehly en su mensaje de despedida.
La cúpula de Clearlake ratificó que su enfoque prioritario estará centrado en el desarrollo de la infraestructura, la inversión en el talento joven de la plantilla y la sostenibilidad financiera a largo plazo. En lo deportivo, el conjunto londinense —ubicado en la sexta posición de la Premier League— continuará con su calendario habitual para medir fuerzas este viernes frente al Brentford.