Josh Allen, quarterback de los Buffalo Bills, volvió a poner sobre la mesa el debate entre césped natural y pasto sintético en la NFL, y dejó clara su preferencia después de sufrir constantes molestias jugando sobre superficies artificiales.
Con la inauguración del nuevo Highmark Stadium, los Bills apostaron por el césped natural y Allen aseguró que el cambio representa una diferencia importante para su cuerpo. El quarterback recordó las quemaduras que sufrió durante sus años jugando en el antiguo estadio del equipo.
“He tenido numerosas quemaduras en las piernas por el césped artificial, hasta el punto de no poder dormir por las noches. Es muy doloroso”, explicó Allen.
El quarterback incluso aseguró que, si pudiera decidir, todos los estadios de la NFL tendrían césped natural. Su postura coincide con la de buena parte de los jugadores y con la NFLPA, que ha manifestado públicamente su preferencia por este tipo de superficie.
El debate tomó mayor fuerza después de la Copa del Mundo de 2026, ya que varios estadios de la NFL tuvieron que cambiar temporalmente sus superficies artificiales por césped natural para albergar partidos del torneo y posteriormente regresaron al pasto sintético para la temporada de futbol americano.
La principal diferencia está en los costos. El césped natural requiere mantenimiento constante y resiembras frecuentes, mientras que las superficies artificiales suelen tener una vida útil de entre tres y siete años. Para esta temporada, 16 de las 30 instalaciones de la NFL utilizarán césped natural.
La liga y la asociación de jugadores también trabajan en nuevos estándares que deberán cumplir todas las superficies a partir de 2028, con criterios relacionados con impacto, tracción y mantenimiento. La NFL sostiene que sus estudios de las últimas tres temporadas no han encontrado una diferencia significativa en las tasas de lesiones entre césped natural y artificial.
Buffalo, sin embargo, decidió apostar por el césped natural. Aunque el nuevo campo ya tuvo que ser resembrado después de presentar zonas desgastadas y algunos desprendimientos durante la pretemporada, el equipo mantiene su decisión.
Para Allen, el tema va más allá de los costos: si se trata de priorizar a los jugadores, el césped natural sigue siendo su elección.