El esperado choque entre Monterrey y Tigres en la cancha del Estadio BBVA no logró cumplir con las expectativas de la afición norteña. En un duelo caracterizado por el choque constante, las pausas y la falta de puntería en los últimos metros, ambas escuadras firmaron un empate 0-0 que deja sensaciones agridulces en sus respectivos sectores.
El encuentro arrancó con intensidad cuando Lucas Ocampos disparó al marco apenas en el primer minuto. A pesar del aviso temprano de La Pandilla, el desarrollo del juego se volvió lento. Tigres apostó por pausar las revoluciones desde su zona defensiva, mientras Rayados generaba peligro intermitente con centros de Jesús 'Tecatito' Corona y remates de Cuypers y Chávez que pasaron cerca del marco defendido por Nahuel Guzmán. La más clara para los felinos la tuvo Monreal en el cierre de la primera mitad, pero su intento terminó estampado en la figura de Esteban Andrada.
Para el complemento, los ajustes desde el banquillo trataron de refrescar las propuestas ofensivas, destacando el ingreso de piezas como Luca Orellano por los de casa y Ozziel Herrera en los universitarios. Pese a las aproximaciones lejanas de Brunetta y 'Tecatito', la falta de contundencia prevaleció. Hacia los minutos finales, el rastro futbolístico dio paso a la fricción, desatando un conato de bronca en el mediocampo entre Guerrero y Djuka que concluyó con cartones amarillos antes del silbatazo final.