Tres partidos de Serie A y tres derrotas para la Fiorentina de Fabio Grosso. Ni jugar en casa ni ponerse en ventaja ante un rival directo como el Torino sirvieron al conjunto toscano para salir del fondo. Los locales cayeron 1-2 y se mantendrán, una semana más, en puestos de descenso. Mastantuono fue reemplazado al descanso, mientras que De Gea y Valdepeñas disputaron todo el encuentro.
La urgencia de ganar era total para una Fiorentina que había arrancado la liga sin puntos y sin goles; dos caídas iniciales impropias de su año de Centenario y de una inversión estival que superó los 150 millones de euros. Frente a un Torino que también llegaba sin sumar, los 'Viola' iniciaron con intensidad: Mastantuono y Njie desperdiciaron una clara doble ocasión ante Perri. La situación empeoró con la salida por lesión de Oulai, lo que permitió al Torino equilibrar las acciones en el Franchi.
Al descanso, Grosso movió sus piezas: retiró a Mastantuono —cuya presencia se había diluido con los minutos— y dio entrada al debutante Gnonto y a Atta. La apuesta dio fruto de inmediato a los dos minutos del complemento cuando Pellegrino sacó un remate lejano que contó con la complicidad de Perri para el 1-0.
Con la ventaja, la Fiorentina comenzó a funcionar mejor, encadenando posesiones y generando peligro. De Gea ofrecía seguridad desde el fondo y Perri evitó el segundo tanto con un paradón ante Atta. Sin embargo, la reacción local fue solo un espejismo. Rolando Mandragora, salido de la disciplina 'Viola' hace apenas unas semanas para dar espacio a los nuevos fichajes, firmó la ley del ex con un golazo desde fuera del área.
A partir de ahí, el conjunto florentino volvió a desplomarse. Valdepeñas cedió en un duelo individual que derivó en un centro, e Ígor João Mário reaccionó tarde ante Che Adams, quien no perdonó para sellar la remontada. La Fiorentina suma tres derrotas en tres jornadas, con apenas un gol a favor y nueve en contra para sellar un arranque crítico.