La Federación Neerlandesa de Fútbol se sumó a las voces que exigen cambios profundos dentro de la FIFA y aseguró que ya no confía en su presidente, Gianni Infantino, de cara a las elecciones previstas para 2027.
A través de un comunicado, el organismo de Países Bajos consideró necesaria la llegada de un nuevo liderazgo, aunque señaló que sustituir al presidente no sería suficiente para solucionar los problemas que observa dentro de la máxima autoridad del futbol mundial.
“Creemos que la FIFA necesita un nuevo liderazgo a partir de 2027. Pero un nuevo presidente por sí solo no es suficiente. La forma en que se gobierna la FIFA también debe cambiar”, expresó la federación.
Entre sus principales críticas se encuentra la concentración de poder alrededor de la presidencia y lo que considera una separación insuficiente entre Infantino y la administración de la FIFA.
La federación neerlandesa señaló como punto de inflexión el proceso relacionado con la propuesta FIFA Forward Enterprise, posteriormente retirada. Aunque consideró necesaria su cancelación, aseguró que esa decisión no fue suficiente para recuperar la confianza perdida.
El organismo también informó que comunicó su postura y sus propuestas al presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin.
La posición de Países Bajos se produce en medio de una creciente oposición hacia Infantino. Diferentes federaciones europeas han retirado su respaldo al dirigente, mientras algunas incluso han solicitado su renuncia.
Infantino, por su parte, no ha dado señales de que tenga intención de abandonar el cargo y está previsto que busque la reelección en marzo de 2027.
Países Bajos insistió en que el debate no debe limitarse a la continuidad de Infantino, sino enfocarse en una transformación más amplia de la organización.
“La pregunta clave es: ¿qué tipo de FIFA necesita el fútbol?”, planteó la federación, que apuesta por construir una institución más sólida y creíble, enfocada en servir a sus asociaciones y desarrollar el futbol a nivel mundial.
Entre sus propuestas aparecen mejorar la gobernanza y el equilibrio de poder, colocar el impacto social del futbol entre las prioridades de la FIFA y aumentar la inversión en el desarrollo del deporte alrededor del mundo.
Además, la federación ofreció organizar una cumbre internacional con las 211 asociaciones miembro y las distintas confederaciones para debatir el futuro del organismo.
La intención, según explicó, es evitar que la iniciativa sea únicamente europea y construir una propuesta global antes de las elecciones presidenciales de 2027.
Para Países Bajos, primero deberá definirse qué clase de FIFA necesita el futbol mundial y, posteriormente, determinar qué liderazgo es el adecuado para encabezar esa transformación.