Edwin Díaz se quedó sin explicaciones y el mánager Dave Roberts casi se quedó sin paciencia tras el más reciente derrumbe inoportuno del endeble bullpen de los Dodgers de Los Ángeles.
Los Dodgers llegaron al noveno inning con ventaja de dos carreras la noche del jueves. En la lomita estaba el boricua Díaz, el cerrador mejor remunerado del béisbol.
Los campeones defensores se marcharon un inning después, derrotados por 5-4 ante los Cerveceros de Milwaukee, líderes de la Liga Nacional, que causaron estragos en el ya vapuleado cuerpo de relevistas de Los Ángeles con un oportuno ataque de tres carreras y cinco hits.
Díaz (2-2) desperdició un salvamento por tercera vez en sus últimas cuatro apariciones con los Dodgers, al permitir cuatro sencillos consecutivos con un out y tres carreras.
Roberts, normalmente imperturbable, se mostró claramente molesto tras esta dura derrota en un juego que habría dejado a los Dodgers empatados con los Cerveceros en la cima de la clasificación de la Liga Nacional. En cambio, Los Ángeles ha perdido nueve de 13.
Cuando le preguntaron a Roberts si a Díaz se le permitiría seguir trabajando para superar sus dificultades como cerrador, el piloto respondió con brusquedad: “Denme otra opción”.
“No puedo simplemente decir: ‘Cambien a Díaz a situaciones de baja presión’”, añadió Roberts. “Tengo que tener otras opciones y, para serles muy sincero, ninguno de esos muchachos ha lanzado realmente bien. Así están las cosas”.
Ése es el dilema que enfrenta Roberts, cuyo bullpen actualmente no incluye a un relevista en el que confíe por completo. Aunque las estadísticas generales del bullpen de los Dodgers no son escandalosamente malas, las vicisitudes de Díaz y una serie de malas actuaciones recientes en situaciones de alta presión han puesto claramente a prueba la capacidad de Roberts para resolver problemas.
“Si miras la última semana, los muchachos han tenido problemas”, manifestó Roberts. “No voy a sentarme aquí a hacer un carrusel y dar vueltas en círculos... cuando un tipo está pasando por un mal momento y luego, cuando no lanza bien, entonces piensas: ‘¿Por qué lo estás usando?’. Yo no hago eso. Todos tienen un rol. Todos tienen trabajos que hacer, y todos tienen que hacer su trabajo. Eso es todo”.
Las trompetas que anuncian la entrada de Díaz a los juegos han sonado más bien como una marcha fúnebre en fechas recientes, en las que su efectividad ha empeorado a un espantoso 11,57.
El cerrador tres veces elegido al Juego de Estrellas, de larga trayectoria con los Mets, ha dado tumbos frecuentes desde que regresó a finales del mes pasado tras una ausencia de tres meses por una cirugía en el codo, al permitir ocho carreras y 12 hits en apenas siete apariciones.
“Es frustrante, porque conozco mi capacidad”, dijo Díaz. “Sé lo que puedo hacer en la lomita. No poder hacerlo apesta. Solo tengo que venir mañana e intentar seguir mejorando”.
Díaz entiende que podría estar en peligro de perder su puesto como taponero de los Dodgers.
“Solo tengo que ver qué quieren hacer”, comentó. “Quiero hacer lo mejor para el equipo. Al final del día, si me dan la pelota en el noveno, intentaré hacer mi trabajo. Si me dan la pelota en otro inning, intentaré hacer mi trabajo. Tengo que mejorar, ser consistente”.
Pese a las protestas de Roberts, la opción más clara para reemplazar a Díaz es el zurdo Tanner Scott, quien consiguió 16 salvamentos esta temporada antes de que Díaz regresara. Pero la miserable temporada 2025 de Scott sigue muy presente en la mente de muchos en Los Ángeles, y su rendimiento en 2026 ha desmejorado ligeramente en las últimas semanas.
Roberts sabe que podría considerar un plan de alternar a varios lanzadores en el puesto de taponero, pero eso también es difícil cuando cualquier elección generará preocupación.
“Tenemos que lograr que otros muchachos vuelvan a encarrilarse para que eso siquiera sea una conversación válida, para serles sincero”, señaló Roberts.
Las dificultades del bullpen se magnifican porque la alineación repleta de talento de los Dodgers no ha arrollado a nadie en semanas. Los Ángeles ha ganado apenas dos juegos por más de dos carreras desde el 19 de julio, colocando repetidamente a sus relevistas en situaciones peligrosas.
Los Dodgers intentan convertirse en el primer equipo de la Liga Nacional en ganar tres Series Mundiales consecutivas, y sus aficionados aún recuerdan que el equipo apenas salió adelante la temporada pasada con un bullpen improvisado que terminó 21º en las Grandes Ligas en efectividad. En la postemporada, Los Ángeles convirtió de manera improbable al novato abridor Roki Sasaki en cerrador.
Se suponía que Díaz sería la base del regreso de un bullpen fuerte para los Dodgers, que no habían tenido un cerrador destacado en años. En cambio, es la figura central de otro desastre a mediados de agosto.
Roberts está frustrado, pero también tiene perspectiva.
“Sé que la gente no quiere oírlo, pero así es el béisbol”, expresó Roberts. “Las ofensivas pasan por baches, los bullpens pasan por baches, y a veces entras en una racha en la que el pitcheo abridor no está. Es lo que pasa, y simplemente no se siente bien. Y sin duda se nota más cuando el bullpen no lanza bien, porque te cuesta juegos”.