México podría recuperar protagonismo en la Concacaf, luego de que el conflicto entre la confederación, la FIFA y la Federación Mexicana de Futbol (FMF) abrió la posibilidad de que un directivo mexicano compita por la presidencia del organismo.
La disputa comenzó alrededor de Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA, quien busca mantenerse al frente del máximo organismo del futbol. Su gestión ha generado diferencias con distintas confederaciones debido a los cambios impulsados en competencias como el Mundial y el Mundial de Clubes.
Mientras UEFA, Concacaf y AFC han mostrado oposición a la continuidad de Infantino, la FMF, encabezada por Ivar Sisniega, expresó públicamente su respaldo al dirigente suizo-italiano. Esta postura habría generado tensiones entre el futbol mexicano y la Concacaf, especialmente debido a que Víctor Montagliani, actual presidente de la confederación, aparece entre los posibles candidatos para competir por la presidencia de FIFA.
El panorama podría provocar un movimiento importante para México, ya que Montagliani termina su mandato en Concacaf el próximo año, cuando también se abrirá el proceso para elegir a su sucesor.
Ante este escenario, algunos nombres mexicanos han comenzado a aparecer como posibles candidatos para ocupar la presidencia de la Concacaf. Entre ellos destaca Yon de Luisa, quien cuenta con experiencia dentro del organismo y fue vicepresidente de la zona de Norteamérica en 2019. Además, tuvo un papel importante en el proyecto que llevó a México, Estados Unidos y Canadá a organizar el Mundial 2026.
Otro de los nombres mencionados es Héctor González Iñárritu, directivo con amplia experiencia en el futbol mexicano y con pasado dentro de la FMF, mientras que Mauricio Culebro también aparece entre las opciones debido a su trayectoria vinculada con América, Televisa y la propia Federación Mexicana de Futbol.
La posible llegada de un mexicano representaría el regreso del país a la presidencia de Concacaf después de más de tres décadas. El último dirigente mexicano en ocupar ese puesto fue Joaquín Soria Terrazas, quien estuvo al frente del organismo de 1969 a 1990.
Durante ese periodo, México organizó los Mundiales de 1970 y 1986, aunque también ocurrió uno de los episodios más polémicos del futbol mexicano: el caso de los “cachirules” en 1988.
Ahora, en medio de la disputa política que atraviesa al futbol internacional, México podría buscar recuperar peso dentro de la Concacaf y aprovechar las próximas elecciones para colocar nuevamente a un dirigente nacional en la máxima posición del organismo.