la FMF habría recibido una propuesta de Gianni Infantino: él ayudaría a México a salir de la Concacaf para unirse a la Conmebol, a cambio de que le garanticen su voto en la próxima elección presidencial de la FIFA.
Esta información fue revelada por el periodista Martín del Palacio, quien aseguró que el apoyo de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) sería clave para que el suizo continúe al frente del máximo organismo del fútbol mundial. No obstante, el cambio de confederación no resultaría sencillo, ya que requeriría la aprobación de diferentes filtros. A pesar de esto, en México ven con buenos ojos una opción que se daría única y exclusivamente si el actual mandatario se mantiene en el cargo.
Esta supuesta invitación de Infantino a la FMF para trasladarse a Sudamérica estaría condicionada a que México alce la voz en apoyo a su candidatura. De este modo, buscaría limpiar una imagen que ha quedado muy dañada tras su intento de modificar la logística de los mundiales.
Con esta postura, es evidente el gran quiebre entre la FMF y la Concacaf, confederación que se alineó con la UEFA y la AFC para emitir un duro comunicado contra los intentos de Infantino de privatizar la gestión de los mundiales a partir de la edición de 2030.
La FMF ya había manifestado, mediante un comunicado conjunto con la Conmebol, su respaldo a Gianni Infantino, alineándose con una gestión que quedó bajo la lupa a solo siete meses de las elecciones. Sin embargo, estos mensajes han sido catalogados como "tibios" por la comunidad futbolística, especialmente después de que la UEFA, la Concacaf y la AFC señalaran de forma contundente que buscan la destitución del directivo suizo.
Los pro y los contras de México en la Conmebol
Unirse a la Conmebol beneficiaría enormemente a la Selección Mexicana en el plano deportivo. Enfrentarse con mayor regularidad a potencias como Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia elevaría el nivel competitivo de sus jugadores. Asimismo, el fogueo constante en estos exigentes cruces favorecería el crecimiento futbolístico del Tri.
En contraposición, el principal obstáculo de este posible cambio radicaría en la logística. Los viajes serían mucho más largos, lo que incrementaría el desgaste físico y económico, ya que a los partidos de la selección se sumaría la participación de los clubes mexicanos en las copas Libertadores y Sudamericana. Además, la FMF tendría que resolver los acuerdos de patrocinio vigentes para que el Tri juegue en Estados Unidos, un mercado clave donde millones de compatriotas llenan los estadios en cada presentación del combinado nacional.