El Barcelona se quedó sin la Friuli Venezia Giulia Cup después de caer 1-0 ante el Udinese en un partido en el que el conjunto dirigido por Hansi Flick tuvo el control de la pelota, pero volvió a mostrar problemas para generar peligro frente al arco rival.
El equipo azulgrana intentó imponer condiciones desde el inicio mediante la posesión, con circulaciones largas para desgastar al conjunto italiano. Sin embargo, el Udinese cerró bien los espacios y evitó que el Barcelona pudiera encontrar profundidad.
Durante los primeros minutos, el conjunto catalán apenas consiguió inquietar al rival con un cabezazo de Christensen tras una jugada a balón parado que terminó fuera de la portería.
Flick realizó cinco cambios apenas al cuarto de hora, entre ellos el ingreso de Bisiwu, quien disputó sus primeros minutos con el primer equipo, además de Alejandro Balde, que tuvo su primera participación en esta pretemporada. Las modificaciones no cambiaron demasiado el desarrollo del encuentro, ya que el Barcelona mantuvo la posesión, pero continuó sin encontrar claridad en el último tercio.
Con el paso de los minutos, el conjunto azulgrana terminó utilizando prácticamente a un equipo formado por jugadores del filial. Los jóvenes mostraron buenas condiciones, especialmente en la presión sobre el rival, aunque tampoco pudieron encontrar el gol que necesitaban para llevarse el partido.
Uno de los aspectos positivos para el Barcelona fue su solidez defensiva, ya que prácticamente no permitió oportunidades claras al Udinese durante el encuentro. Szczesny tuvo una tarde tranquila y el conjunto italiano tuvo dificultades para acercarse al área azulgrana.
Sin embargo, cuando todo apuntaba a que el título se definiría mediante una tanda de penales, llegó el golpe definitivo. Un error de Cortés permitió que el Udinese iniciara una rápida contra que terminó con Bayo definiendo para marcar el 1-0 en el último minuto.
El Barcelona no tuvo tiempo para reaccionar y terminó perdiendo el partido pese a haber controlado gran parte del encuentro. La falta de profundidad y de ocasiones claras terminó pasando factura al equipo de Flick, que continúa con su preparación de cara al inicio de la nueva temporada.