La disputa por el regreso del ascenso en el futbol mexicano continúa escalando. Ahora fue el presidente de Cancún FC, Giovanni Solazzi, quien aseguró que la suspensión del sistema representa un incumplimiento a las condiciones bajo las cuales Blue Crow Sports Group decidió invertir en el club.
El directivo explicó que el proyecto fue adquirido con la expectativa de competir por un lugar en la Liga MX una vez que el ascenso regresara en 2026, por lo que considera que el cambio de escenario afecta directamente la inversión realizada.
"Cuando compramos el equipo nos prometieron que el ascenso regresaría en 2026. Construimos un club desde cero, fuimos campeones e invertimos millones de pesos en el estadio, fuerzas básicas y el crecimiento de la institución porque sabíamos que competiríamos por un lugar en Primera División", afirmó.
Solazzi reveló que el grupo ha destinado entre 10 y 12 millones de dólares al desarrollo de Cancún FC, además de más de 35 millones de pesos en la remodelación del estadio. También señaló que la incertidumbre ya provocó la salida de algunos patrocinadores.
"Es un daño patrimonial importante. Hemos invertido en infraestructura, desarrollo de jugadores y crecimiento institucional, pero la incertidumbre sobre el futuro de la Liga de Expansión también ha generado la pérdida de patrocinadores", comentó.
El dirigente dejó claro que no rechazan el proceso de certificación exigido para aspirar al ascenso. Por el contrario, considera que varios clubes ya cuentan con la infraestructura y solvencia necesarias para competir en la máxima categoría.
"Estamos de acuerdo con que existan requisitos y estándares. Lo que no entendemos es que, aun cumpliéndolos, desaparezca la posibilidad de ascender", señaló.
Además, rechazó que la intención del grupo sea comprar una franquicia de Liga MX.
"Podríamos adquirir un equipo de Primera División si quisiéramos, pero nunca fue esa la idea. Queremos ganar el ascenso en la cancha. Ese fue el proyecto que nos presentaron y por el que decidimos invertir", aseguró.
Respecto al subsidio que recibían los clubes de Expansión, Solazzi reconoció que representaba alrededor de un millón de dólares anuales, aunque insistió en que el problema principal no es el apoyo económico, sino la desaparición del ascenso.
Finalmente, confirmó que Cancún FC continuará el proceso legal junto con otros clubes ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), al considerar que todavía existe la posibilidad de revertir la decisión y recuperar el sistema de ascenso y descenso en el futbol mexicano.