El Real Madrid igualó 2-2 frente a la Fiorentina en su primer compromiso de exigencia durante la pretemporada, en un encuentro en el que mostró dos caras muy distintas: dominó ampliamente la primera mitad, pero perdió el control del partido tras el descanso.
El conjunto dirigido por José Mourinho arrancó con intensidad y rápidamente reflejó su superioridad en el marcador. Endrick abrió la cuenta al minuto 12 con un potente disparo dentro del área, luego de una asistencia de Álvaro Carreras tras un pase filtrado de Arda Güler.
La ventaja aumentó al 23', cuando el joven Ciria culminó una buena jugada colectiva iniciada por Eduardo Camavinga, definiendo con tranquilidad para colocar el 2-0.
Pese al dominio madridista, la Fiorentina logró descontar antes del descanso gracias a Piccoli, quien aprovechó una de las pocas llegadas del conjunto italiano para mantener con vida a su equipo.
En la segunda mitad, el panorama cambió por completo. La escuadra italiana adelantó líneas y comenzó a generar peligro constante. Gudmundsson estuvo cerca del empate en un mano a mano, mientras que Mandragora exigió a la defensa con un tiro libre.
La insistencia rindió frutos al minuto 58, cuando Moise Kean, recién ingresado al terreno de juego, conectó un remate de cabeza para firmar el 2-2 definitivo.
Ante la reacción rival, Mourinho realizó modificaciones para recuperar el control del encuentro. Entre ellas destacó el ingreso del delantero Carlos Espí, reciente fichaje procedente del Levante, quien disputó sus primeros minutos con la camiseta del Real Madrid.
El atacante español incluso estuvo cerca de estrenarse como goleador en la última acción del partido, pero su remate de cabeza se fue apenas desviado tras un preciso centro de Trent Alexander-Arnold.
Aunque el empate dejó sensaciones encontradas, el encuentro permitió observar aspectos positivos para el conjunto blanco, como el buen nivel de Endrick, el desequilibrio de Arda Güler y la personalidad mostrada por varios futbolistas jóvenes, además del esperado debut de Carlos Espí.