La disputa legal surgida en 2024 entre Cruz Azul y su excanterano Rodrigo Huescas llegó a una resolución en primera instancia ante los tribunales de la FIFA. Luego de que el Copenhague de Dinamarca ejecutara la cláusula de rescisión del lateral por 2 millones de dólares, la cúpula cementera interpuso un recurso exigiendo 5 millones de dólares adicionales al considerar irregular el procedimiento de salida.
Sin embargo, el organismo rector internacional desechó la reclamación millonaria de la entidad mexicana e instó a Cruz Azul a pagarle 300 mil dólares al propio futbolista por concepto de adeudos contractuales. Ante el dictamen desfavorable, la directiva de La Noria ya prepara su defensa para llevar la controversia hasta el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), en busca de anular el pago ordenado por la FIFA.