En medio de la crisis provocada por el rechazo de la UEFA al plan de privatización de la FIFA, Gianni Infantino mantuvo su agenda internacional y asistió este jueves a una ceremonia oficial encabezada por el rey Mohammed VI de Marruecos.
El presidente de la FIFA fue el único invitado internacional sin rango diplomático en saludar al monarca durante la recepción por el 27.º aniversario de su entronización. El acto también contó con la presencia de figuras de la selección marroquí como Brahim Díaz, Yassine Bounou, Munir El Haddadi y Sofyan Amrabat.
La visita coincidió con el momento de mayor tensión entre la FIFA y las federaciones europeas, luego de que los miembros de la UEFA aprobaran por unanimidad respaldar un boicot a los torneos organizados por el organismo si prospera el proyecto para vender participaciones de sus derechos comerciales a inversores externos.
Durante su estancia en Marruecos, uno de los países anfitriones del Mundial 2030 junto a España y Portugal, Infantino también recorrió el estadio Ibn Batouta de Tánger, con capacidad para 68 mil espectadores, al que calificó como una "verdadera joya del futbol".
El dirigente elogió el desarrollo de la infraestructura deportiva del país africano y destacó que el inmueble representa el crecimiento del "Marruecos moderno", mientras la FIFA continúa enfrentando una de las mayores controversias de los últimos años por su propuesta de reestructuración comercial.