El exfutbolista y presidente de la Asociación Mexicana de Futbolistas, Álvaro Ortiz, aseguró que el caso de Oswaldo Sánchez fue uno de los detonantes para fortalecer la defensa de los derechos de los jugadores en el futbol mexicano.
Durante su participación en el podcast El Capitán Financiero, Ortiz explicó que años atrás era común que algunos clubes presionaran a los futbolistas durante las negociaciones de renovación de contrato, incluso separándolos del primer equipo pese a mantener un vínculo vigente.
Como ejemplo, recordó lo ocurrido con Oswaldo Sánchez durante su etapa en Club Deportivo Guadalajara. Según relató, el guardameta fue apartado de los entrenamientos con el plantel principal mientras aún tenía contrato, en un intento por presionarlo durante las negociaciones.
Ortiz señaló que, a raíz de ese episodio, la entonces naciente Asociación Mexicana de Futbolistas decidió intervenir para respaldar al arquero y hacer valer los lineamientos establecidos por la FIFA.
De acuerdo con el exjugador, la normativa del organismo internacional establece que un futbolista con contrato vigente no puede ser separado del equipo correspondiente a la categoría en la que está registrado.
La intervención de la asociación derivó en un pronunciamiento público que, según Ortiz, tuvo un impacto importante y permitió que Oswaldo Sánchez regresara al primer equipo y continuara su trayectoria, además de impulsar el reconocimiento de los derechos laborales de los futbolistas.
El directivo destacó que actualmente existen mecanismos como tabuladores salariales y normas que ofrecen mayor protección a los jugadores, especialmente a los más jóvenes, con el objetivo de evitar prácticas que puedan afectar su desarrollo profesional.
No obstante, reconoció que aún queda trabajo por hacer para que la Asociación Mexicana de Futbolistas alcance un nivel de representación similar al de organizaciones de otros países, como Estados Unidos, y confió en que la situación continúe mejorando durante la próxima década.