El Ministerio Público de Portugal inició una investigación para esclarecer posibles actos de corrupción y tráfico de influencias relacionados con la designación de árbitros en el futbol portugués durante la temporada 2025-2026.
La Fiscalía informó que la indagatoria está a cargo del Departamento Central de Investigación y Acción Penal (DCIAP), con apoyo de la Unidad Nacional de Combate a la Corrupción de la Policía Judicial. El proceso surgió a partir de una denuncia y, por ahora, se encuentra en una fase preliminar, por lo que no hay personas imputadas ni acusaciones formales.
De acuerdo con información difundida por medios portugueses, las pesquisas se enfocan en presuntas irregularidades durante las últimas jornadas de la Liga de Portugal 2025-2026. La denuncia señala que algunos árbitros habrían conocido con anticipación las designaciones de los partidos antes de que fueran anunciadas oficialmente, además de posibles contactos entre responsables del arbitraje y personas ligadas al futbol profesional.
Entre los encuentros bajo revisión aparecen dos compromisos del Estrela da Amadora en la recta final del campeonato. La documentación entregada a las autoridades menciona al árbitro Hélder Malheiro y al presidente del Consejo de Arbitraje de la Federación Portuguesa de Futbol, Luciano Gonçalves, aunque hasta el momento ninguno enfrenta cargos.
La investigación tiene su origen en la renuncia de Duarte Gomes como director técnico nacional del arbitraje a finales de junio. Tras conocer los motivos de su salida, la Federación Portuguesa de Futbol remitió la información al Ministerio Público. Posteriormente, el Consejo de Justicia de la FPF archivó un expediente disciplinario contra Luciano Gonçalves al considerar que no existían pruebas suficientes para acreditar las supuestas interferencias.
El caso ya generó repercusiones dentro del futbol portugués. El presidente del FC Porto, André Villas-Boas, solicitó la suspensión temporal de Luciano Gonçalves al frente del Consejo de Arbitraje mientras concluyen las investigaciones.
Villas-Boas aclaró que no busca anticipar un veredicto, pero pidió una investigación rápida, rigurosa y transparente para garantizar la credibilidad del arbitraje y preservar la confianza en la integridad de las competiciones portuguesas.