Fernando Mendoza ya es oficialmente nuevo jugador de Las Vegas Raiders. El quarterback estadounidense de ascendencia cubana firmó su contrato con la franquicia, luego de haber sido elegido como la primera selección global del Draft 2026.
El acuerdo entre ambas partes será por cuatro años y tendrá un valor de 57.2 millones de dólares, además de incluir una opción para que el equipo pueda extender su vínculo por una quinta temporada.
Los Raiders compartieron imágenes del momento en el que Mendoza estampó su firma, destacando la histórica campaña que tuvo el mariscal de campo con la Universidad de Indiana, donde llevó al equipo al campeonato nacional de la NCAA.
Durante la pasada temporada, Mendoza brilló con números destacados que le permitieron quedarse con el Trofeo Heisman, premio que reconoce al mejor jugador del futbol americano universitario. Con este logro, se convirtió en el primer jugador de raíces cubanas en conquistar dicho reconocimiento.
Nacido en Boston en 2003 y criado en Miami, Mendoza es hijo de Fernando Mendoza Sr. y Alejandra Mendoza, integrantes de la comunidad cubana en el sur de Florida. El nuevo quarterback de los Raiders ha señalado que su familia le inculcó una fuerte ética de trabajo que ha marcado su carrera.
Ahora, el joven pasador tendrá el desafío más importante de su trayectoria: liderar la reconstrucción de Las Vegas Raiders. La franquicia viene de una complicada temporada en la que terminó con marca de 3-14, uno de los peores registros de la NFL, y solamente ha clasificado a playoffs una vez desde su llegada a Las Vegas en 2020.
Con la presión de ser la primera selección del Draft, Fernando Mendoza llega como la gran esperanza de los Raiders para encontrar finalmente a su nuevo líder ofensivo.