El deporte mexicano ha escrito la página más brillante de su historia sobre dos ruedas. En una implacable Etapa 20 de alta montaña de 170.9 kilómetros, Isaac del Toro resistió los embates de sus rivales directos, finalizó en la quinta posición de la jornada y aseguró matemáticamente el tercer puesto en la clasificación general de la 'Grande Boucle', además de amarrar el Maillot Blanco que lo acredita como el mejor ciclista joven del torneo.
La jornada contó con cruces icónicos en los Alpes como el Col du Télégraphe y el Col du Galibier. Mientras una fuga integrada por nombres de la talla de Richard Carapaz, Sepp Kuss y Juan Ayuso buscaba la victoria de etapa, el equipo UAE Team Emirates XRG ejecutó una estrategia impecable para resguardar tanto al líder Tadej Pogacar como al joven mexicano.
La prueba de fuego llegó en el exigente ascenso al Col de Sarenne, donde la escuadra Decathlon intentó desgastar al azteca para recortar distancias con el francés Paul Seixas. Lejos de ceder ante la presión, 'El Torito' mantuvo la sangre fría, se prendió a la rueda de Pogacar y asestó el golpe definitivo al meterle 1 minuto y 50 segundos de ventaja a Seixas, sentenciando el mano a mano por el podio y la camiseta blanca.
A falta de la tradicional última etapa festiva que culmina en los Campos Elíseos —donde históricamente se respeta la clasificación general—, Isaac del Toro se convertirá en el primer ciclista mexicano en subir al podio en la historia del Tour de France, consolidando su estatus como una de las realidades más impactantes del ciclismo internacional.