Cuando todo parecía encaminado para que Ángel Correa fuera anunciado como nuevo jugador de River Plate, la negociación dio un giro inesperado tras la aparición de versiones que aseguran que el futbolista abandonó México por presuntas amenazas contra él y su familia.
Medios argentinos comenzaron a difundir información, atribuida al entorno del delantero, en la que se señala que Correa salió del país debido a problemas de seguridad. Sin embargo, desde Tigres aseguran que esa versión nunca fue comunicada por el jugador ni a sus compañeros ni a la directiva.
El miércoles, tras concluir el entrenamiento del primer equipo, Correa se despidió con normalidad de futbolistas, cuerpo técnico y trabajadores del club antes de viajar a Argentina con autorización de la institución para completar las pruebas físicas y médicas previas a su incorporación con River Plate.
Horas antes, desde Argentina se daba por cerrada la operación, con una transferencia que rondaría entre los 16 y 17 millones de dólares. No obstante, la situación cambió cuando comenzaron a circular versiones sobre las supuestas amenazas.
Incluso trascendió que River Plate buscaría utilizar esa situación para acudir ante la FIFA y el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) con la intención de que Correa obtenga su libertad y evitar el pago por su transferencia.
Desde el interior de Tigres consideran que se trata de una estrategia de presión por parte del club argentino para modificar las condiciones de la negociación y reiteran que no cederán en su postura de exigir el monto correspondiente por los derechos federativos del atacante, quien tiene contrato vigente hasta 2030.
La directiva felina aseguró que está dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias para defender sus intereses, mientras la operación permanece en pausa.
La situación recuerda al caso de Alan Pulido, quien dejó Tigres para jugar en Grecia en medio de un conflicto contractual que terminó resolviéndose en el TAS a favor del club regiomontano, aunque el delantero pudo continuar su carrera mientras se desarrollaba el proceso legal.
Por ahora, Ángel Correa ya se encuentra en Argentina y su futuro continúa sin definirse, mientras Tigres y River Plate mantienen una disputa que podría extenderse más allá de la mesa de negociaciones.