El Mundial 2026 sigue generando controversia incluso después de su conclusión. Ahora, el foco de atención está en posibles irregularidades relacionadas con las apuestas deportivas, luego de que un organismo internacional detectara varias alertas durante el desarrollo del torneo.
De acuerdo con el Grupo de Copenhague, organismo independiente que monitorea posibles manipulaciones en competiciones deportivas, se identificaron siete situaciones que ameritan revisión, entre ellas algunos de los episodios más polémicos de la Copa del Mundo.
Entre los casos señalados destacan la expulsión de Themba Zwane en el partido inaugural entre México y Sudáfrica, el empate sin goles entre España y Cabo Verde, la prolongada revisión del VAR que anuló un gol de Ferran Torres frente a Arabia Saudita y, especialmente, la decisión de la FIFA de levantar la suspensión de Folarin Balogun para que pudiera disputar el duelo entre Estados Unidos y Bélgica en los octavos de final.
Según The Athletic, el Grupo de Copenhague solicitó una explicación formal a la FIFA sobre el caso Balogun, ya que la plataforma de predicciones Polymarket abrió un mercado un día después de su expulsión preguntando si el delantero estadounidense estaría disponible para enfrentar a Bélgica. La suspensión fue revocada tres días después.
Pese a estas alertas, la FIFA Integrity Task Force informó que, tras monitorear en tiempo real los 104 partidos del Mundial 2026, no detectó actividades de apuestas sospechosas ni evidencias de manipulación en los encuentros disputados.
Aunque por ahora no existe una investigación formal por amaño de partidos, las observaciones del Grupo de Copenhague mantienen bajo escrutinio algunas de las decisiones más controvertidas del torneo, especialmente aquellas relacionadas con el uso del VAR y las resoluciones disciplinarias tomadas por la FIFA.