A lo largo de los últimos años, Tigres intentó encontrar al heredero de André-Pierre Gignac con la llegada de futbolistas de renombre internacional, pero ninguno logró asumir el protagonismo del histórico goleador francés.
Uno de los casos más recordados fue el de Florian Thauvin, campeón del mundo con Francia, cuya etapa en San Nicolás estuvo marcada por las lesiones y la falta de regularidad. Andy Delort también llegó con altas expectativas, aunque su paso fue breve y nunca consiguió consolidarse como referente ofensivo.
El intento más reciente fue Ángel Correa, campeón del mundo con Argentina, quien mostró destellos de calidad, pero no alcanzó el impacto que la afición esperaba para liderar el ataque felino. Con la salida de Gignac, Tigres inicia una nueva etapa con el reto de encontrar al delantero que pueda llenar el vacío dejado por el máximo goleador en la historia del club.