Cubarsí, quien además fue condecorado por la FIFA con el premio al Mejor Jugador Joven del torneo, atendió a los medios de comunicación en la zona mixta del estadio. Visiblemente emocionado por la hazaña de su selección, el defensor del FC Barcelona no dudó en dejar de lado por un momento el festejo para expresar su sentir sobre el capitán de la Albiceleste.
“Es mi ídolo y me da también pena que haya perdido, porque verlo perder no me gusta, pero estoy feliz por nuestra victoria. Nunca lo había visto cara a cara. Cuando vino a saludarme, entonces ya me creí que era real, que estábamos aquí. Es un privilegio enorme compartir campo con él”, confesó el zaguero catalán.
A pesar de su juventud, el central español demostró una madurez sobresaliente para contener los embates del arsenal argentino durante los 120 minutos de juego, asegurando el arco en cero que le permitió a Ferran Torres vestirse de héroe en la prórroga.
Para Cubarsí, el logro de La Roja tiene un valor doble debido al nivel de los sinodales que tuvieron que dejar en el camino para levantar la Copa del Mundo en territorio norteamericano. El defensa destacó la unión del vestuario como la clave para superar un cuadro de competencia sumamente complejo.
“Este es un sueño. Parece irreal. En este torneo tuvimos que enfrentarnos a selecciones inmensamente buenas como Portugal, Bélgica, Francia y la Albiceleste, pero somos una familia y gracias a eso ganamos. Cuando pitaron el final, sentimos que habíamos hecho historia”, concluyó la joven figura internacional.