Los Diablos Rojos demostraron mayor contundencia frente al arco rival para llevarse tres puntos de oro a expensas de un Rebaño que, pese a jugar mejor por lapsos, terminó pagando muy caro sus descuidos individuales.
Los primeros compases del cotejo mostraron a un Toluca impetuoso impulsado por los arribos de Alexis Vega. No obstante, las Chivas no tardaron en equilibrar el trámite, generando aproximaciones peligrosas mediante Roberto "Piojo" Alvarado y Richard Ledezma, cuyas intenciones fueron contenidas por la zaga y el guardameta Luis García.
El punto de inflexión de la primera mitad llegó al minuto 38. Tras un tiro de esquina, el VAR llamó al silbante central para revisar una presunta mano defensiva de Luis Romo. Luego de ver las pantallas, el árbitro decretó la pena máxima. Con la frialdad que lo caracteriza, Alexis Vega ejecutó de forma impecable al minuto 42 para poner el 1-0 a favor de los mexiquenses. Chivas intentó reaccionar antes del descanso, pero el "Tala" Rangel también tuvo que emplearse a fondo para evitar una mayor debacle en los minutos agregados.
El complemento arrancó con el peor escenario posible para los rojiblancos. Apenas al minuto 48, una dura entrada de Ángel Sepúlveda obligó a una nueva revisión en el VAR. El nazareno no dudó y le mostró la tarjeta roja directa a Sepúlveda, dejando al Guadalajara con 10 hombres en la cancha.
A pesar de la inferioridad numérica, el técnico del Rebaño movió sus piezas mandando al terreno de juego a Armando González y a Jordan Carrillo. La estrategia parecía dar frutos, pues Chivas se adueñó de la posesión del balón y comenzó a acorralar al Toluca en su propia media cancha, rozando el empate con disparos de Brian Gutiérrez.
Sin embargo, cuando mejor jugaba el cuadro tapatío, la contundencia choricera apareció de nuevo. Al minuto 75, Jesús Gallardo aprovechó un espacio en la zona baja para empujar el segundo tanto de los Diablos Rojos, sentenciando un pesado 2-0. En los minutos finales, el "Tala" Rangel se erigió como figura al atajar de forma monumental un remate de Helinho al 81, evitando lo que habría sido una goleada de escándalo en patio ajeno.