El regreso de los Potros de Hierro del Atlante a la Primera División no es un ascenso cualquiera; es la recuperación de una de las páginas más románticas y ricas del balompié azteca. Este jueves 16 de julio, cuando ruede el esférico en el Estadio Victoria, no solo se disputarán los primeros tres puntos del Apertura 2026, sino que se reanudará una batalla deportiva que se gestó en los llanos y calles de la capital del país hace casi 100 años.
Para entender las dimensiones de este enfrentamiento hay que retroceder en el tiempo, específicamente al 2 de octubre de 1927, fecha del primer choque oficial registrado en el Campeonato de Primera Fuerza. Aquel duelo, que culminó con un vibrante empate 2-2, encendió la mecha de la enemistad deportiva entre las dos instituciones más populares, pasionales y ganadoras de la era amateur en la Ciudad de México.
Durante la década de los 30, ambos clubes monopolizaron la gloria nacional. Los Potros de Hierro conquistaron su primer título liguero en la campaña 1931-32 tras vencer a los Rayos en una dramática serie de desempate. Como respuesta inmediata a la afrenta, los "Once Hermanos" del Necaxa cobraron venganza un año después propinándole a su acérrimo rival una escandalosa humillación de 9-0, marcador que a la fecha se mantiene como la mayor goleada registrada en la historia de esta rivalidad.
Con la llegada del profesionalismo, la mudanza del Necaxa a Aguascalientes, el peregrinaje del Atlante por múltiples sedes y los dolorosos descensos de ambos conjuntos, el clásico fue perdiendo la exposición de las pantallas de televisión abierta, cediendo su lugar a rivalidades más jóvenes pero mejor cobijadas por la mercadotecnia.
No obstante, el fuego nunca se apagó del todo. El último antecedente del clásico en el máximo circuito data del 16 de abril de 2011 (empate 1-1). Tras el descenso de los hidrocálidos, se volvieron a cruzar únicamente en las divisiones de plata, con su último choque oficial registrado el 30 de abril de 2016, cuando los Rayos se impusieron 3-2 en la Semifinal de vuelta del Ascenso MX, catapultándose hacia su retorno a Primera División. Hoy, una década después de aquel último frente a frente, la historia les vuelve a sonreír.