La Selección de Francia se ha consolidado como una de las grandes protagonistas de la historia reciente de la Copa del Mundo. Con dos títulos, cuatro finales disputadas y generaciones repletas de talento, Les Bleus llegan al Mundial 2026 con el objetivo de seguir ampliando un legado que comenzó a escribirse a finales del siglo pasado.
Aunque durante gran parte de su historia no fue considerada una potencia tradicional, el conjunto francés dio un salto definitivo en 1998 al conquistar su primera Copa del Mundo como anfitrión. Dos décadas más tarde, en Rusia 2018, volvió a levantar el trofeo y confirmó su lugar entre las selecciones más exitosas del futbol internacional.
En el palmarés mundialista, Francia suma dos campeonatos, obtenidos en 1998 frente a Brasil y en 2018 ante Croacia. Esa cifra la coloca al mismo nivel que Uruguay, mientras que solo Brasil (cinco títulos), Alemania e Italia (cuatro) y Argentina (tres) cuentan con más campeonatos.
La primera estrella llegó en casa bajo la dirección técnica de Aimé Jacquet. Aquel equipo destacó por su solidez defensiva y por contar con una generación que marcó una época, encabezada por Zinedine Zidane, Laurent Blanc, Marcel Desailly, Didier Deschamps, Thierry Henry y David Trezeguet.
Francia avanzó con paso firme desde la fase de grupos y superó eliminatorias complicadas frente a Paraguay, Italia y Croacia antes de disputar la final en el Stade de France.
En el partido por el título, Zidane brilló con dos goles de cabeza y Emmanuel Petit sentenció la victoria por 3-0 sobre Brasil, dándole al país su primer campeonato mundial.
Veinte años después, Didier Deschamps volvió a hacer historia, esta vez como entrenador. El equipo francés encontró su mejor nivel conforme avanzó el torneo y terminó mostrando una combinación de equilibrio, velocidad y contundencia.
Tras superar la fase de grupos, Francia protagonizó uno de los partidos más memorables del torneo al vencer 4-3 a Argentina en los octavos de final, encuentro en el que Kylian Mbappé confirmó su irrupción como una de las grandes figuras del futbol mundial.
Posteriormente eliminó a Uruguay y Bélgica antes de derrotar 4-2 a Croacia en la final para conquistar su segunda Copa del Mundo. Mbappé, Antoine Griezmann, Paul Pogba y N'Golo Kanté fueron algunas de las piezas fundamentales de aquella generación campeona.
Además de sus dos títulos, Francia disputó otras dos finales mundialistas que terminaron con derrota. En Alemania 2006 cayó ante Italia en la tanda de penales, en un encuentro recordado por la expulsión de Zinedine Zidane tras su histórico cabezazo a Marco Materazzi.
La otra llegó en Catar 2022, cuando protagonizó una de las finales más emocionantes en la historia del torneo. Después de empatar 3-3 con Argentina, el conjunto francés perdió el campeonato en la definición desde los once pasos.
Con dos campeonatos, cuatro finales y una estructura que ha producido generaciones competitivas de manera constante, Francia se mantiene entre las selecciones más fuertes del panorama internacional. Desde la época de Zidane hasta el liderazgo de Kylian Mbappé, Les Bleus han construido una identidad que los mantiene año tras año como candidatos a conquistar los escenarios más importantes del futbol mundial.