Dani Alves volvió a colocarse en el centro de la conversación pública, esta vez por un discurso en el que habló sobre la fe y la transformación personal que asegura haber vivido tras su paso por prisión preventiva.
El exfutbolista brasileño, quien militó en clubes como Barcelona, Sevilla, Juventus, París Saint-Germain y Pumas, participó en una reunión religiosa en Girona, España, donde compartió una reflexión que rápidamente se hizo viral en redes sociales.
Durante su intervención, Alves comparó la etapa en la que percibía millonarios contratos como futbolista con el tiempo que pasó en prisión, asegurando que encontró una mayor paz gracias a su relación con Dios.
"Yo ganaba millones de euros, gracias a Dios y al futbol, pero no lo veía. En la prisión, ganando 113 euros, era más feliz que cuando ganaba millones", expresó.
El exseleccionado brasileño explicó que, mientras realizaba labores de limpieza durante su estancia en prisión, encontró un sentido diferente a su vida al fortalecer su fe.
"Antes jugaba al futbol y después estaba en la prisión limpiando la casa, pero tenía a mi Padre conmigo. Entonces pensaba: '¿Qué valen millones de euros sin Padre?'", comentó ante los asistentes, quienes respondieron con aplausos.
El video de sus declaraciones se difundió rápidamente en plataformas digitales y provocó reacciones divididas. Mientras algunos usuarios destacaron el mensaje espiritual del exjugador, otros respondieron con críticas y comentarios irónicos sobre su pasado.
Alves permaneció más de un año en prisión preventiva tras ser acusado de agresión sexual en España. Posteriormente fue absuelto por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que revocó la condena de cuatro años y medio que había recibido en primera instancia.
Su última experiencia como futbolista profesional fue con Pumas de la Liga MX. El brasileño llegó al club universitario en 2022, pero su contrato fue rescindido en enero de 2023, poco después de que se hiciera pública la denuncia en su contra, poniendo fin a su trayectoria dentro de las canchas.