La designación de Rafael Márquez como director técnico de la Selección Mexicana ha polarizado opiniones, pero desde la trinchera de la experiencia, Miguel "Piojo" Herrera ha sido directo: el éxito no depende solo del estratega, sino del respaldo institucional y la libertad que se le brinde. En una charla, el técnico atlantista enfatizó que la injerencia externa en el cuerpo técnico podría ser la tumba del proyecto antes de empezar.
El mensaje de Herrera fue tajante en cuanto a la conformación del grupo de trabajo. Para el "Piojo", la figura del entrenador es la que debe marcar la pauta y elegir a sus aliados de confianza. Según su visión, cualquier intento de la Federación por "invitar" o imponer a colaboradores ajenos a la estructura de confianza de Márquez sería un error estratégico fatal.
"Rafa debe armar su cuerpo técnico. Si la Federación los invita, esto no va a acabar bien ni de broma. Rafa debe decidir quién. Si no lleva a su gente, a la que le tiene confianza, esto va a acabar mal", sentenció el exseleccionador.
Otro punto vital que Herrera puso sobre la mesa es la continuidad. El estratega recordó que el fútbol mexicano suele ser impaciente, y citó ejemplos históricos para ilustrar el peso de respetar los procesos completos de cuatro años:
El éxito: El proceso de Ricardo La Volpe, que contó con el respaldo necesario para desarrollar su idea.
El fracaso: El caso de Gerardo "Tata" Martino, que a pesar de la continuidad, tuvo un desenlace que Herrera califica como un "fracaso".
Herrera confía en que Márquez conoce la base de jugadores y tiene la capacidad para trabajar, pero el éxito dependerá de si el entorno permite que el capitán histórico trabaje sin ataduras políticas o administrativas.