La reconstrucción del fútbol uruguayo ha comenzado de la mano de un viejo y muy querido conocido. Luego de la pobre exhibición ofrecida por la escuadra celeste en Norteamérica, la cual precipitó el fin de la era del estratega argentino Marcelo Bielsa, la dirigencia charrúa no ha querido perder el tiempo y ha decidido apostar por el liderazgo de su último gran estandarte mundialista.
El encargado de oficializar la noticia fue el propio presidente de la AUF, Ignacio Alonso. Fiel a la planeación estratégica de la federación, el exdelantero del Manchester United y del Atlético de Madrid asumirá las riendas de la Selección Mayor de manera interina para hacer frente a los compromisos de las próximas ventanas de fechas FIFA.
La directiva evaluará minuciosamente el rendimiento colectivo del plantel bajo su mandato y será hasta el mes de marzo de 2027 cuando se dictamine si se le otorga un contrato definitivo a largo plazo. Por si fuera poco, el reto de Forlán con las categorías formativas será inmediato, ya que también se encargará de dirigir a la Selección de Uruguay Sub-20 durante el torneo Sudamericano de la categoría programado para enero del próximo año.
Aunque Diego Forlán es una de las figuras más respetadas del balompié global debido a su legendaria trayectoria como futbolista —donde destaca su Balón de Oro en Sudáfrica 2010—, su recorrido desde la pizarra táctica es todavía corto y buscará en la selección su gran consolidación profesional.
Hasta el momento, el "Cachavacha" solo ha comandado los banquillos de dos instituciones en su país natal: tuvo un paso al frente del Club Atlético Peñarol, uno de los gigantes de la liga uruguaya, y posteriormente asumió la dirección técnica del Atenas de San Carlos en la segunda división. Este salto al combinado nacional representa el desafío más grande de su carrera en los banquillos, con la encomienda de devolverle la identidad competitiva a un país entero.