La bandera de México se mantiene ondeando con fuerza en la cúspide del ciclismo mundial. Al concluir la Etapa 8 del legendario Tour de France, que comprendió un trayecto de 180.4 kilómetros de Périgueux a Bergerac, el ensenadense Isaac del Toro (UAE Team Emirates) entregó una nueva exhibición de resistencia y colocación táctica para conservar la tercera posición de la clasificación general, manteniéndose de lleno en la pelea por el podio de París.
La jornada sabatina estuvo diseñada idealmente para el lucimiento de los velocistas, con un perfil llano que propició una velocidad promedio de 46.5 km/h. Tras neutralizar una combativa fuga de 175 kilómetros en la que destacó el checo Jakub Otruba (Caja Rural), el pelotón compacto definió todo en un esprint masivo y supersónico en Bergerac.
El belga Tim Merlier (Soudal Quick Step) se consagró de forma indiscutible como el rey de la velocidad en esta edición al firmar un doblete consecutivo espectacular. Pese a quedarse encerrado a falta de 350 metros de la meta, Merlier remontó posiciones con un empuje descomunal para cruzar la línea por delante de Biniam Girmay y Olav Kooij, deteniendo el cronómetro en 3 horas, 52 minutos y 50 segundos.
En la batalla por la clasificación general, la punta se mantuvo sin alteraciones. El esloveno Tadej Pogacar (coequipero de Del Toro en el UAE) retuvo sólidamente el maillot amarillo de líder. Detrás de él marcha el vigente bicampeón danés Jonas Vingegaard a 2:42 minutos, mientras que Isaac del Toro se ubica a 3:27 minutos del liderato, superando por tres segundos al estelar belga Remco Evenepoel.