El Estadio Ciudad de México cerró su participación como sede de la Copa del Mundo 2026 dejando una vez más huella en la historia del futbol. Tras albergar cinco encuentros del torneo, el inmueble recibió un reconocimiento por su importancia histórica y el papel que ha desempeñado en las máximas competencias internacionales.
El histórico recinto de Santa Úrsula fue destacado por ser el primer estadio en recibir partidos de tres ediciones distintas de la Copa del Mundo, consolidándose como uno de los escenarios más emblemáticos del deporte.
En el reconocimiento también se resaltó que figuras como Pelé y Diego Armando Maradona escribieron algunos de los capítulos más memorables de sus carreras sobre la cancha del inmueble, considerado uno de los templos del futbol a nivel mundial.
Además de su valor histórico, el estadio fue elogiado por su arquitectura y ambiente. A pesar de haber sido inaugurado hace seis décadas, se destacó que conserva un diseño moderno que acerca a los aficionados al terreno de juego y genera una atmósfera única durante los partidos.
Durante el Mundial 2026, el Estadio Ciudad de México fue sede de cinco encuentros, todos con entradas agotadas y una asistencia de 80 mil 824 espectadores por partido, cifra que lo ubicó entre los recintos con mayor afluencia del torneo.
El inmueble también fue reconocido por su amplio historial en competencias internacionales. Además de albergar las Copas del Mundo de 1970, 1986 y 2026, fue sede del Mundial Sub-20 de 1983, el Mundial Sub-17 de 2011, la Copa Confederaciones de 1999 y el Campeonato Femenino de Futbol de 1971, considerado un antecedente importante para el desarrollo de la Copa Mundial Femenina.
La participación de la Selección Mexicana en este escenario también fue resaltada, ya que el Tricolor disputó cuatro encuentros en su casa, consiguió tres victorias y anotó nueve goles. Su último partido en el recinto fue la derrota por 3-2 frente a Inglaterra en los Octavos de Final, resultado que marcó el final del camino de México en la Copa del Mundo 2026.