En plena planeación para encarar el próximo semestre de la Liga MX, el Club América dio un golpe de autoridad sobre la mesa al asegurar los servicios del talentoso mediocampista zurdo Luis Chávez, quien deja las filas del Dinamo de Moscú para convertirse en el nuevo motor del mediocampo de las Águilas.
La noticia comenzó a tomar fuerza durante un debate deportivo donde el periodista Raoul "Pollo" Ortiz ponía sobre la mesa el nombre de Chávez como la opción idónea y prioritaria para fortalecer la sala de máquinas del conjunto capitalino. Fue en ese preciso instante cuando Joaquín del Olmo tomó la palabra para confirmar que la directiva encabezada por Santiago Baños ya llevó a buen puerto la operación comercial, dando por hecho el regreso del futbolista de 30 años al balompié mexicano.
El movimiento tiene un ingrediente táctico sumamente atractivo: Chávez se reencontrará en el vestidor del América con el estratega uruguayo Guillermo Almada, director técnico con el que alcanzó su punto futbolístico más alto y levantó el campeonato de liga en su etapa con los Tuzos del Pachuca.
La llegada de Luis Chávez soluciona de forma inmediata las necesidades de distribución en el mediocampo, pero la directiva azulcrema no tiene pensado detenerse ahí en el mercado de transferencias. El "Pollo" Ortiz adelantó que el club analiza seriamente la opción de no registrar al chileno Víctor Dávila para el Apertura 2026, dado que el atacante andino continúa en el prolongado proceso de rehabilitación tras la severa lesión de ligamento cruzado anterior que sufrió en marzo pasado.
Ante este panorama, y con la continuidad garantizada del capitán y referente Henry Martín en el eje del ataque, la inteligencia deportiva de las Águilas ya sondea el mercado internacional en busca de un centro delantero letal de jerarquía. Uno de los nombres que ha comenzado a sonar con fuerza en los pasillos de Coapa es el del artillero español Borja Iglesias, con la firme meta de confeccionar una plantilla de época que asuste a toda la Liga MX.