Portugal será el rival de España en octavos del Mundial el próximo 6 de julio en Dallas. Un partido entre dos selecciones que ya se midieron hace un año en la final de la Liga de Naciones, con victoria de los lusos en los penaltis, y también en la misma ronda de octavos en Sudáfrica 2010, con victoria española.
En total son 41 partidos entre ambas selecciones, con 18 victorias para España, siete para Portugal y 16 empates. Igualdad en el marcador que ha predominado en los últimos precedentes.
En los últimos siete partidos, cinco empates; dos de ellos resueltos en la tanda de penaltis con resultados dispares.
El precedente favorable para España, las semifinales de la Eurocopa de 2012, que acabó ganando la selección por entonces dirigida por Vicente del Bosque, gracias a una tanda de penaltis en la que se impuso 2-4.
La más reciente, en la final de la Liga de Naciones 2025, fue Portugal la que se llevó el título tras no fallar ninguno de sus cinco penaltis; mientras que en España fue Álvaro Morata quien erró el cuarto.
Un partido que finalizó con otro título para Cristiano Ronaldo con su selección, el segundo en la Liga de Naciones sumado además a la Eurocopa de 2016.
Por ello, el ‘7’ de Portugal persigue su último gran anhelo en el ocaso de su carrera a los 41 años: ganar un Mundial; el título que le falta a su vitrina.
Un sueño que persigue, seguramente, por última vez. Y que no está siendo fácil a pesar de ganar el título continental hace un año.
Portugal se clasificó a dieciseisavos en el Grupo K como segunda y alimentando las dudas sobre su candidatura al título.
El equipo de Roberto Martínez cerró la primera fase con un empate ante República Democrática del Congo (1-1), una goleada a Uzbekistán (5-0) y otro empate (0-0) frente a Colombia.
Resultados que la emparejaron con Croacia, un rival ligado a los grandes éxitos portugueses, después de que Portugal la eliminara en la Eurocopa de 2016 y la superara en la Liga de Naciones de 2025, torneos que acabó conquistando.
En mitad del debate en Portugal sobre si Cristiano debe mantener su condición de referente en la selección lusa, cartel que ya perdió en el Mundial de Catar 2022 pero que recuperó con la llegada de Roberto Martínez como seleccionador, los lusos se ganaron un subidón anímico al derrotar a Croacia este jueves en Toronto (Canadá).
Lo hicieron en un final agónico y con, precisamente, Cristiano Ronaldo en el banquillo desde el minuto 81.
Sin el ‘7’, Gonçalo Ramos se erigió como héroe de Portugal al anotar en el minuto 90+4. Un descuento en el que Croacia llegó a igualar el marcador, con un tanto en el 90+13 de Josko Gvardiol, pero fue anulado por fuera de juego.
Clasificación a octavos aunque, eso sí, Portugal aún necesita encontrar la mejor versión de los dos futbolistas que lideran el centro del campo que domina Europa a nivel de clubes: Joao Neves y Vitinha. Con el París Saint-Germain, dos Ligas de Campeones consecutivas e imponiendo su fútbol. Un mando sobre el juego que en este Mundial no han podido imponer aún con su selección.
Eso sí, la idea de Roberto Martínez respecto a su equipo es clara, con solo una variante que, sin contratiempos hasta el 6 de julio, podría variar: Rafael Leao o Joao Félix para el extremo izquierdo. Dependiendo de las características del rival, el seleccionador opta por uno u otro en el torneo.
Un Roberto Martínez que vivirá un partido especial, ya que se enfrentará a su país, España. El técnico, nacido en Balaguer (Lérida) hizo las maletas joven como jugador rumbo a Inglaterra, y allí empezó su carrera como entrenador.
Swansea City, Wigan, Everton… y de 2016 a 2022 ejerció como seleccionador belga, liderando a su gran generación a un tercer puesto en el Mundial de Rusia 2018. Su labor le hizo ser nombrado director deportivo, además de seleccionador, por la federación de Bélgica, para organizar el fútbol del país.
Sin embargo, la pronta eliminación en Catar 2022, en fase de grupos, le hizo finalizar su etapa en Bélgica para, un mes después, asumir el cargo de seleccionador en una Portugal que continúa viva en el Mundial 2026 a pesar de las críticas externas.
Y, este 6 de julio, tendrá enfrente su gran reto hasta la fecha en este Mundial. Una selección española que no ha encajado ningún gol en sus cuatro partidos en el torneo. Un duelo por una plaza en cuartos de final entre dos países que, junto a Marruecos, serán sedes principales del siguiente Mundial, en 2030.