La posible salida de Ángel Correa hacia River Plate continúa generando movimientos entre ambas directivas. Sin embargo, las posturas siguen lejos de coincidir, ya que Tigres mantiene su exigencia de recibir los 18 millones de dólares correspondientes a la cláusula de rescisión del atacante argentino.
Ante esa situación, el conjunto millonario ha buscado alternativas para acercarse a las pretensiones económicas de los felinos. La propuesta más reciente contempla un pago de 13 millones de dólares más la inclusión de un futbolista de River Plate para completar el valor de la operación.
De acuerdo con información cercana al club regiomontano, la oferta fue trasladada al cuerpo técnico encabezado por Guido Pizarro, que actualmente analiza una lista de jugadores proporcionada por la institución argentina para determinar si alguno encaja en el proyecto deportivo.
Inicialmente, River puso sobre la mesa el nombre de Maxi Salas, futbolista con pasado en Necaxa, pero la opción fue descartada rápidamente por la directiva auriazul. Posteriormente, el club argentino amplió las alternativas con varios elementos que actualmente realizan la pretemporada bajo las órdenes de Eduardo Coudet.
Entre los perfiles que podrían resultar atractivos para Tigres aparecen Sebastián Driussi y Facundo Colidio. El primero, de 30 años, es un centrodelantero con experiencia internacional tras su paso por el Zenit de Rusia y el Austin FC de la MLS. El segundo, de 26 años, destaca por su versatilidad ofensiva, ya que puede desempeñarse como extremo, mediapunta o delantero.
La posible incorporación de un atacante cobra relevancia para Tigres después de las salidas de André-Pierre Gignac y Édgar Iván López, movimientos que redujeron las opciones ofensivas del plantel para la próxima temporada.
Mientras tanto, River Plate continúa buscando fórmulas para concretar el fichaje de Correa sin desembolsar la totalidad de la cláusula, mientras que Tigres mantiene una postura firme y no parece dispuesto a facilitar la salida de una de sus principales figuras.
Por ahora, las negociaciones continúan abiertas y el desenlace dependerá de si alguno de los jugadores ofrecidos logra convencer al cuerpo técnico auriazul o si River decide acercarse a las exigencias económicas del club mexicano.